Día 3 de 9

Tercer día — La noche de la fe

  1. Oración de todos los días

    Santa Teresa de Calcuta,
    que recogías moribundos de la calle
    y rezabas sin sentir nada:

    dame tus manos para lo que tengo cerca
    y tu fidelidad cuando yo no sienta nada.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 21,2-6

    2 ¡Oh Dios! ¡Oh Dios mío, vuelve a mí tus ojos! ¿Por qué me has desamparado? Los gritos de los pecados míos alejan de mí la salud. 3 Clamaré, oh Dios mío, durante el día, y no me oirás: clamaré de noche, y no por mi culpa. 4 Tú, empero, habitas en la santa morada, tú, oh gloria de Israel. 5 En ti esperaron nuestros padres: esperaron en ti, y tú los libraste. 6 A ti clamaron, y fueron puestos en salvo. Confiaron en ti, y no tuvieron por qué avergonzarse.
  3. Meditación del día 3

    Escribió a su confesor que no sentía a Dios ni al rezar ni en la Eucaristía, y que sonreía por fuera.

    «¡Oh Dios mío!, ¿por qué me has desamparado?» Es el salmo que Jesús rezó en la cruz. Quien lo escribió clama de día y no recibe respuesta, clama de noche y nada. Y, sin embargo, en medio de la queja, se acuerda: nuestros padres confiaron en ti y tú los libraste. Sigue hablando con un Dios al que no siente.

    Diez años después de morir Teresa se publicaron cartas a sus confesores en las que contaba que, desde poco después de fundar su obra, no sentía a Dios. Ni en la oración, ni en la misa, ni ante los pobres. Lo llamaba su oscuridad. Duró, con breves pausas, hasta el final de su vida. Y nadie a su alrededor lo sabía.

    Esto consuela a mucha gente. Hay quien lleva años rezando sin sentir nada y cree que su fe está muerta o que Dios lo castiga. No es así necesariamente. La fe no es una emoción; es una fidelidad. A veces la oscuridad también es depresión y necesita un médico; otras veces es simplemente la noche. En las dos, sigue.

  4. Petición

    Si no siento nada, que siga igual de fiel.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Teresa de Calcuta,
    madre de los moribundos y de los solos:
    ruega por nosotros,
    hazme capaz de ver al que tengo al lado
    y sostenme cuando no sienta nada.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.