Día 7 de 9
Séptimo día — Sentido del humor
Oración de todos los días
Santa Teresa de Jesús,
que encontraste a Dios entre los pucheros:enséñame a tratar con él como con un amigo,
en mi cocina y con mis interrupciones.
Nada te turbe, nada te espante.
Amén.Lectura del día
7 ¡Oh Señor!, tú me deslumhraste al encargarme este penoso ministerio; y yo quedé deslumhrado; yo ya me resistía; pero Tú fuiste más fuerte que yo, y te saliste con la tuya: yo soy todo el día objeto de irrisión, todos hacen mofa de mí; 8 porque ya tiempo hace JEREMÍAS que estoy clamando contra la iniquidad, y anunciando a voz en grito la devastación; y la palabra del Señor no me acarrea más que continuos oprobios y escarnios. 9 Y así dije: No volveré más a hacer mención de ella, y no hablaré más en nombre del Señor. Pero luego sentí en mi corazón como un fuego abrasador encerrado dentro de mis huesos, y desfallecí, no teniendo fuerzas para aguantarle.
Meditación del día 7
Le dijo a Dios que si así trataba a sus amigos no era raro que tuviera pocos. Con Dios se puede hablar así.
Jeremías le habla a Dios con una franqueza que asusta: me sedujiste y me dejé seducir, fuiste más fuerte que yo. Por anunciar tu palabra me he vuelto el hazmerreír de todos. Y añade que ha decidido no volver a hablar en su nombre, pero que siente un fuego en los huesos y no puede callar. Es una queja en toda regla, y está en la Biblia.
A Teresa se le atribuye una frase que, según la tradición, dijo después de caerse de un carro al cruzar un río: si así tratas a tus amigos, no me extraña que tengas tan pocos. Sea literal o no, refleja algo que se nota en todos sus escritos: hablaba con Dios con confianza y con humor. Quejarse a Dios no es falta de fe. Es tratarlo como alguien real. Lo que amarga no es la queja, sino tragársela y dejar que se pudra por dentro. Hoy dile a Dios con sinceridad lo que te molesta de cómo van las cosas. Y si puedes, ríete un poco de ti mientras lo haces.
Petición
Dame humor para quejarme sin amargarme.
Amén.Oración final
Nada te turbe, nada te espante,
todo se pasa, Dios no se muda;
la paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene nada le falta:
solo Dios basta.Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.