Día 7 de 9

Séptimo día — Sentido del humor

  1. Oración de todos los días

    Santa Teresa de Jesús,
    que encontraste a Dios entre los pucheros:

    enséñame a tratar con él como con un amigo,
    en mi cocina y con mis interrupciones.
    Nada te turbe, nada te espante.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Jeremías 20,7-9

    7 ¡Oh Señor!, tú me deslumhraste al encargarme este penoso ministerio; y yo quedé deslumhrado; yo ya me resistía; pero Tú fuiste más fuerte que yo, y te saliste con la tuya: yo soy todo el día objeto de irrisión, todos hacen mofa de mí; 8 porque ya tiempo hace JEREMÍAS que estoy clamando contra la iniquidad, y anunciando a voz en grito la devastación; y la palabra del Señor no me acarrea más que continuos oprobios y escarnios. 9 Y así dije: No volveré más a hacer mención de ella, y no hablaré más en nombre del Señor. Pero luego sentí en mi corazón como un fuego abrasador encerrado dentro de mis huesos, y desfallecí, no teniendo fuerzas para aguantarle.
  3. Meditación del día 7

    Le dijo a Dios que si así trataba a sus amigos no era raro que tuviera pocos. Con Dios se puede hablar así.

    Jeremías le habla a Dios con una franqueza que asusta: me sedujiste y me dejé seducir, fuiste más fuerte que yo. Por anunciar tu palabra me he vuelto el hazmerreír de todos. Y añade que ha decidido no volver a hablar en su nombre, pero que siente un fuego en los huesos y no puede callar. Es una queja en toda regla, y está en la Biblia.

    A Teresa se le atribuye una frase que, según la tradición, dijo después de caerse de un carro al cruzar un río: si así tratas a tus amigos, no me extraña que tengas tan pocos. Sea literal o no, refleja algo que se nota en todos sus escritos: hablaba con Dios con confianza y con humor. Quejarse a Dios no es falta de fe. Es tratarlo como alguien real. Lo que amarga no es la queja, sino tragársela y dejar que se pudra por dentro. Hoy dile a Dios con sinceridad lo que te molesta de cómo van las cosas. Y si puedes, ríete un poco de ti mientras lo haces.

  4. Petición

    Dame humor para quejarme sin amargarme.
    Amén.

  5. Oración final

    Nada te turbe, nada te espante,
    todo se pasa, Dios no se muda;
    la paciencia todo lo alcanza.
    Quien a Dios tiene nada le falta:
    solo Dios basta.

    Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.