Día 8 de 9
Octavo día — La enfermedad
Oración de todos los días
Santa Teresa de Jesús,
que encontraste a Dios entre los pucheros:enséñame a tratar con él como con un amigo,
en mi cocina y con mis interrupciones.
Nada te turbe, nada te espante.
Amén.Lectura del día
7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me desvanezca, se me ha dado el estímulo o aguijón de mi carne que es como un ángel de Satanás, para que me abofetee. 8 Sobre lo cual por tres veces decía al Señor que le apartase de mí, 9 y respondióme; Bástate mi gracia, porque el poder mío brilla y consigue su fin por medio de la flaqueza. Así que con gusto me gloriaré de mis flaquezas, para que haga morada en mí el poder de Cristo, 10 Por cuya causa yo siento satisfacción en mis enfermedades, en los ultrajes, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias en que me veo por amor de Cristo; pues cuando estoy débil, entonces con la gracia soy más fuerte. Por qué se alaba
Meditación del día 8
Vivió con dolores toda su vida y llamaba a la salud «hacer lo que se puede».
Pablo tenía una espina clavada en la carne. No sabemos qué era: una enfermedad, una dolencia crónica, algo que lo humillaba. Tres veces le pidió a Dios que se la quitara, y la respuesta fue: te basta mi gracia, porque la fuerza se realiza en la debilidad. No se la quitó. Le dio con qué vivir con ella.
Teresa vivió con mala salud casi toda su vida: de joven estuvo tan grave que la dieron por muerta, y después siguieron los dolores, las fiebres y el cansancio. Aun así fundó, escribió y gobernó. No por heroísmo de película, sino haciendo lo que podía cada día. Hay mucha gente así: los que van a trabajar con fibromialgia, con migrañas, con un cáncer en tratamiento, porque no pueden permitirse la baja o porque no quieren dejar de ser útiles. Pide por ellos fuerza y también descanso, porque el descanso no es un lujo. Y si eres jefe, no conviertas su esfuerzo en norma para los demás.
Petición
Por los que hacen su trabajo enfermos:
dales fuerza y descanso.
Amén.Oración final
Nada te turbe, nada te espante,
todo se pasa, Dios no se muda;
la paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene nada le falta:
solo Dios basta.Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.