Día 6 de 9
Sexto día — Nada te turbe
Oración de todos los días
Santa Teresa de Jesús,
que encontraste a Dios entre los pucheros:enséñame a tratar con él como con un amigo,
en mi cocina y con mis interrupciones.
Nada te turbe, nada te espante.
Amén.Lectura del día
35 ¿quién, pues, podrá separarnos del amor de Cristo? ¿Será la tribulación? ¿O la angustia? ¿O el riesgo? ¿O la persecución? ¿O el cuchillo? 36 (Según está escrito: Por Ti, ¡oh Señor!, somos entregados cada día en manos de la muerte; somos tratados como ovejas destinadas al matadero). 37 Pero en medio de todas estas cosas triunfamos por virtud de Aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni virtudes, ni lo presente, ni lo venidero, ni la fuerza, 39 ni todo lo que hay de más alto, ni de más profundo, ni otra ninguna criatura podrá jamás separarnos del amor de Dios, que se funda en Jesucristo nuestro Señor. Incredulidad de los judíos
Meditación del día 6
Su poema más conocido es una lista de cosas que no hay que temer, terminando en que solo Dios basta.
Pablo hace una lista de todo lo que podría separarnos del amor de Cristo: tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro, espada. Y luego otra lista más grande: la muerte, la vida, ángeles, poderes, lo presente, lo futuro, lo alto, lo profundo. Su conclusión es que nada de eso puede separarnos. No dice que esas cosas no vayan a pasar. Dice que no tendrán la última palabra.
El poema de Teresa que se encontró en su breviario dice lo mismo con palabras de casa: nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene nada le falta, solo Dios basta. No lo escribió alguien sin problemas, sino una mujer enferma, perseguida y con media Iglesia en contra. Escribe hoy en un papel lo que más te turba ahora mismo. Ponlo al lado de la lista de Pablo. Lo que te asusta es real, pero no es más grande que el amor que te sostiene.
Petición
Nada me turbe, nada me espante:
solo Dios basta.
Amén.Oración final
Nada te turbe, nada te espante,
todo se pasa, Dios no se muda;
la paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene nada le falta:
solo Dios basta.Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.