Día 6 de 9
Sexto día — Las tormentas que arrasan
Oración de todos los días
Santa Bárbara bendita,
que en el cielo estás escrita:
guárdanos del rayo y de la tormenta.Y guárdanos también
de acordarnos de Dios solo cuando truena.
Amén.Lectura del día
17 Porque la higuera no florecerá, ni las viñas brotarán: faltará el fruto de la oliva: los campos no darán alimento. Arrebatadas serán del aprisco las ovejas, y quedarán sin ganados los pesebres. 18 Yo, empero, me regocijaré en el Señor, y saltaré de gozo en Dios Jesús mío. 19 El Señor Dios es mi fortaleza; y Él me dará pies como de ciervo; y el vencedor me conducirá a las alturas de mi morada, cantando yo himnos en su alabanza.
Meditación del día 6
Granizo que arruina una cosecha, riadas que se llevan una casa.
Habacuc escribe en un momento en que todo falla: la higuera no florece, la vid no da fruto, el olivo se seca, los campos no dan cosecha y los establos se quedan sin ganado. Es el desastre completo de una familia campesina. Y en medio de eso dice: yo me alegraré en el Señor, él es mi fuerza.
El granizo puede arruinar en diez minutos la cosecha de un año. Una crecida se lleva la casa y los animales. Una helada quema el café. En el campo se sabe que todo el trabajo puede perderse en una tarde, y por eso tantos campesinos encomiendan sus cultivos a santa Bárbara cuando empiezan las tormentas.
La confianza de Habacuc no es ingenua: no niega la pérdida, la enumera con detalle. Pero no deja que la pérdida decida quién es. Al mismo tiempo, la oración no sustituye a la ayuda: los seguros agrícolas, el apoyo del Estado y la solidaridad de los vecinos. Si alguien cercano perdió su cosecha, pregunta qué necesita. Y no pagues por debajo de su valor lo que produce.
Petición
Guarda las cosechas y las casas de la gente del campo.
Amén.Oración final
Santa Bárbara, virgen y mártir,
guárdanos del rayo y de la tormenta,
protege a los mineros y a cuantos trabajan en peligro,
y alcánzanos una muerte cristiana.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.