Día 2 de 9

Segundo día — Preguntar a los testigos

  1. Oración de todos los días

    San Lucas, médico y evangelista:

    bendice a los que curan y a los que cuentan.
    Dame tu mirada:
    la que se fija en el herido del camino
    y en la mujer que nadie nombra.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 1,1-4

    1 Ya que muchos han emprendido ordenar la narración de los sucesos que se han cumplido entre nosotros: 2 conforme nos lo tienen referidos aquellos mismos que desde su principio han sido testigos de vista y ministros de la palabra evangélica: 3 parecióme también a mí, después de haberme informado de todo exactamente desde su primer origen, escribírtelos por su orden, ¡oh dignísimo Teófilo!, 4 a fin de que conozcas la verdad de lo que se te ha enseñado. Concepción del Bautista
  3. Meditación del día 2

    Escribe que investigó todo con cuidado. La fe admite preguntas y verificación.

    Lucas empieza su evangelio como empezaban los historiadores griegos de su tiempo: explica que otros ya han escrito sobre estos hechos, que él se ha informado cuidadosamente desde el principio, consultando a los testigos, y que lo pone por orden para que Teófilo conozca la solidez de lo que le enseñaron.

    Es una manera de decir que la fe no le teme a las preguntas. Lucas no conoció personalmente a Jesús. Tuvo que preguntar, comparar versiones, buscar a los que estuvieron allí. Esa honradez debería contagiarse a todos los creyentes.

    Por internet circulan cada semana falsas profecías, milagros inventados, mensajes que se atribuyen al papa o a una vidente y que nadie dijo nunca. Mucha gente los reenvía con buena intención, porque parecen piadosos. Pero una mentira piadosa sigue siendo una mentira, y desacredita a la Iglesia cuando se descubre. Antes de compartir algo, comprueba de dónde viene. Si no puedes verificarlo, no lo mandes. Lucas no lo habría mandado.

  4. Petición

    Dame honradez intelectual:
    que no crea ni difunda mentiras piadosas.
    Amén.

  5. Oración final

    San Lucas, médico y evangelista,
    que contaste la misericordia de Dios:
    ruega por los médicos y los enfermos,
    por los que comunican
    y por los que necesitan volver a casa.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.