Día 3 de 9

Tercer día — Decirle la verdad al rey

  1. Oración de todos los días

    San Juan Bautista,
    voz que prepara el camino:

    enséñame a apartarme cuando toca,
    a decir la verdad sin gritar
    y a no ponerme en el centro.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Marcos 6,17-20

    17 Porque el dicho Herodes había enviado a prender a Juan y le aherrojó en la cárcel por amor de Herodías, mujer de su hermano Filipo, con la cual se había casado. 18 Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tener por mujer a la que lo es de tu hermano. 19 Por eso Herodías le armaba asechanzas, y deseaba quitarle la vida, pero no podía conseguirlo; 20 porque Herodes, sabiendo que Juan era un varón justo y santo, le temía y miraba con respeto, y hacía muchas cosas por su consejo, y le oía con gusto.
  3. Meditación del día 3

    Le dijo a Herodes lo que nadie se atrevía, y le costó la cabeza.

    Herodes Antipas, que gobernaba Galilea, se había casado con Herodías, la mujer de su hermano. Juan se lo echó en cara en público: no te es lícito. Herodes lo metió en la cárcel. Lo curioso es lo que añade Marcos: el rey le tenía respeto, sabía que era justo, lo escuchaba con gusto aunque quedara perplejo. Y aun así lo mantuvo preso, y terminó haciéndolo decapitar por no quedar mal ante sus invitados.

    El historiador judío Flavio Josefo, ajeno a los evangelios, también cuenta que Herodes mató a Juan, temiendo su influencia sobre el pueblo. Es uno de los personajes del Nuevo Testamento mejor documentados fuera de la Biblia.

    Decir la verdad al poder sigue costando caro. En América Latina lo saben los periodistas amenazados, los líderes sociales asesinados, los funcionarios que denunciaron un contrato corrupto y perdieron el puesto. También a escala pequeña: el empleado que no firma lo que no es legal, la hija que dice basta al padre violento. Pide hoy ese valor, y pide también prudencia: Juan no buscaba el martirio, buscaba la verdad.

  4. Petición

    Dame valor para decir la verdad al que tiene poder.
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan Bautista,
    precursor del Señor:
    ruega por nosotros,
    enséñanos a preparar el camino
    y a apartarnos cuando haga falta.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.