Día 4 de 9

Cuarto día — «Que él crezca y yo disminuya»

  1. Oración de todos los días

    San Juan Bautista,
    voz que prepara el camino:

    enséñame a apartarme cuando toca,
    a decir la verdad sin gritar
    y a no ponerme en el centro.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 3,26-30

    26 Y acudieron a Juan sus discípulos, y le dijeron: Maestro, aquel que estaba contigo a la otra parte del Jordán, de quien diste un testimonio tan honorífico, he aquí que se ha puesto a bautizar, y todos se van a Él. 27 Pero Juan les respondió, y dijo: No puede el hombre atribuirse nada, si no le es dado del cielo. 28 Vosotros mismos me sois testigos de que he dicho: Yo no soy el Cristo: sino que he sido enviado delante de Él. 29 El esposo es aquel que tiene la esposa: mas el amigo del esposo, que está para asistirle y atender lo que dispone, se llena de gozo con oír la voz del esposo. Mi gozo, pues, es ahora completo. 30 Conviene que Él crezca y que yo mengüe.
  3. Meditación del día 4

    Vio marcharse a sus discípulos detrás de Jesús y se alegró.

    Los discípulos de Juan llegan preocupados: el que estaba contigo en el Jordán ahora bautiza también, y todos se van con él. Esperan que su maestro se indigne. Juan responde con una imagen de boda: el amigo del novio no se queja de que la novia sea del novio; se alegra al oír su voz. Que él crezca y que yo disminuya.

    Esta es probablemente la frase más difícil de vivir de toda la Biblia. Nadie quiere disminuir. Y cuesta todavía más cuando el que te supera es de los tuyos: el hermano al que le fue mejor, el compañero que entrenaste y ahora es tu jefe, el hijo que gana más que tú.

    La envidia se disfraza bien: de crítica justa, de preocupación, de chiste con veneno. Juan la desarma con alegría, que no es lo mismo que resignación. Haz hoy la prueba. Piensa en alguien que te ha superado y que te duele. Dale gracias a Dios por lo que a esa persona le va bien, con nombre y apellido. Si te cuesta, repítelo mañana. Es el remedio que propone el Bautista, y funciona más despacio de lo que quisiéramos.

  4. Petición

    Quítame la envidia del que me supera,
    sobre todo si es de los míos.
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan Bautista,
    precursor del Señor:
    ruega por nosotros,
    enséñanos a preparar el camino
    y a apartarnos cuando haga falta.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.