Día 8 de 9

Octavo día — Patrono de la buena muerte

  1. Oración de todos los días

    A ti, san José, acudimos en nuestra tribulación,
    y después de implorar la ayuda de tu santísima esposa,
    venimos a pedir también tu protección.

    Por el amor que te unió a la Virgen Inmaculada
    y por el cariño con que abrazaste al Niño Jesús,
    mira con bondad esta casa y sus necesidades.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 14,1-6

    1 No se turbe vuestro corazón. Pues creéis en Dios, creed también en Mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones: que si no fuese así, os lo hubiera Yo dicho. Yo voy a preparar lugar para vosotros, 3 Yo cuando habré ido y os habré preparado lugar, vendré otra vez y os llevaré conmigo, para que donde Yo estoy estéis también vosotros. 4 Que ya sabéis a dónde voy, y sabéis asimismo el camino. 5 Dícele Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas: pues ¿cómo podemos saber el camino? 6 Respóndele Jesús: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por Mí.
  3. Meditación del día 8

    La tradición lo imagina muriendo con Jesús y María al lado, y de ahí se le encomienda la propia hora.

    «No se turbe vuestro corazón.» Jesús dice esto la noche antes de morir, a unos amigos asustados. No les promete que no habrá dolor; les dice que hay un lugar preparado y que conocen el camino. Es una de las lecturas que más se escuchan en los funerales, y con razón.

    Que José muriera acompañado por Jesús y María es lo que imagina la tradición; los Evangelios no cuentan cómo ni cuándo murió. Pero la imagen ha consolado a mucha gente porque pone en palabras lo que casi todos deseamos: no morir solos, no morir con asuntos pendientes, tener cerca a quien nos quiere.

    Eso no se improvisa al final. Hoy puedes hacer algo concreto: hablar con los tuyos de lo que quieres si un día no puedes decidir, poner en orden papeles, arreglarte con alguien con quien estás peleado. Y piensa en los que mueren solos en un hospital o en un ancianato porque nadie va a verlos. Si conoces a alguno, una visita de media hora puede ser lo más parecido a esa escena de Nazaret que esa persona va a tener.

  4. Petición

    San José, asísteme en la hora de mi muerte,
    y asiste hoy a los que se están muriendo solos.
    Amén.

  5. Oración final

    San José, padre y protector nuestro,
    ruega por nosotros y por nuestra familia.

    Jesús, María y José,
    os doy el corazón y el alma mía.
    Jesús, María y José,
    asistidme en mi última agonía.
    Jesús, María y José,
    que descanse en paz con vosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.