Día 5 de 9
Quinto día — Por las urgencias de otros
Oración de todos los días
San Expedito,
santo de las causas urgentes:
esto que te traigo no puede esperar.Pide por mí hoy, no mañana.
Y quítame a mí la costumbre de aplazar
lo que me toca hacer.
Amén.Lectura del día
30 Entonces Jesús, tomando la palabra, dijo: Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, que le despojaron de todo, le cubrieron de heridas y se fueron, dejándole medio muerto. 31 Bajaba casualmente por el mismo camino un sacerdote: y aunque le vio, pasóse de largo. 32 Igualmente un levita, a pesar de que se halló vecino al sitio, y le miró, tiró adelante. 33 Pero un pasajero de nación samaritano llegóse adonde estaba, y viéndole, movióse a compasión. 34 Y arrimándose, vendó sus heridas, bañándolas con aceite y vino: y subiéndole en su cabalgadura, le condujo al mesón y cuidó de él. 35 Al día siguiente sacó dos denarios y dióselos al Mesonero, diciéndole: Cuídame este hombre; y todo lo que gaste de más, yo te lo abonaré a mi vuelta.
Meditación del día 5
En cada hospital hay una urgencia peor que la mía esta noche.
Un hombre cae en manos de ladrones y queda medio muerto en el camino. Pasan un sacerdote y un levita, que seguramente también tenían prisa por llegar a sus obligaciones. Siguen de largo. El samaritano, que también iba de viaje, se detiene, lo cura, lo sube a su animal, lo lleva a una posada y paga por adelantado.
Cuando estás metido en tu propia urgencia, todo lo demás desaparece. Es normal. Pero esta noche, en cualquier hospital, hay alguien con una urgencia más grave que la tuya: un niño con convulsiones, un accidentado de moto, una mujer que llegó tarde a un parto complicado. Y en la sala de espera, familias que no saben nada, que no han comido y que no tienen con qué pagar la factura.
Hoy aparta un momento tu petición y reza por ellos. Y si un día te toca estar en esa sala, mira a tu alrededor: alguien puede necesitar que le cuides el puesto, le prestes el cargador o le expliques un formulario. Ser samaritano a veces cuesta solo detenerse.
Petición
Atiende a los que hoy están en urgencias
y a sus familias en la sala de espera.
Amén.Oración final
San Expedito, mártir y soldado de Cristo,
abogado de las causas urgentes:
intercede por nosotros ante Dios
en lo que no puede esperar,
y alcánzanos la gracia de no dejar para mañana
el bien que podemos hacer hoy.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.