Día 2 de 9
Segundo día — Los misterios gozosos
Oración de todos los días
Virgen del Rosario,
enséñame a rezar con las manos,
cuenta a cuenta, sin prisa.Que el rosario no sea un trámite
sino el rato del día en que me acompañas.
Amén.Lectura del día
39 Por aquellos días partió María y se fue apresuradamente a las montañas de Judea, a una ciudad de la tribu de Judá: 40 y habiendo entrado en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. 41 Lo mismo fue oír Isabel la salutación de María, que la criatura dar saltos de placer en su vientre: e Isabel se sintió llena del Espíritu Santo: 42 y exclamando en alta voz, dijo a María: Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. 43 ¿Y de dónde a mí tanto bien, que venga la madre de mi Señor a visitarme? 44 Pues lo mismo fue penetrar la voz de tu salutación en mis oídos, que dar saltos de júbilo la criatura en mi vientre. 45 Bienaventurada tú que creíste: que se cumplirán las cosas que se te han dicho de parte del Señor.
Meditación del día 2
Anunciación, visitación, nacimiento, presentación, el Niño perdido. Toda la alegría de esta vida viene mezclada con sustos.
La visitación es el segundo misterio gozoso, y es una escena de dos mujeres embarazadas en circunstancias raras. Una es demasiado joven y no está casada; la otra es demasiado vieja y llevaba años cargando la vergüenza de no tener hijos. María sale corriendo a las montañas a acompañar a su prima. La alegría que se encuentran es real, pero viene después de muchos sustos.
Todos los misterios gozosos son así. El anuncio del ángel trae una noticia que pone en riesgo a María. El nacimiento ocurre en un establo porque no hubo lugar. La presentación en el templo trae la profecía de una espada. Y el último misterio es el de unos padres que pierden tres días a su hijo.
Así son también las alegrías de una familia: el embarazo que llega con miedo, el hijo que se gradúa mientras falta plata, el bebé que nace prematuro y sale adelante. Rezar los gozosos es aprender a no esperar a que todo esté resuelto para dar gracias. La alegría verdadera casi siempre llega mezclada.
Petición
Por las alegrías de mi familia
y por los sustos que vienen con ellas.
Amén.Oración final
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia…
Virgen del Rosario,
ruega por nosotros,
y que esta oración sencilla
nos acompañe hasta la hora de nuestra muerte.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.