Día 1 de 9
Primer día — Repetir no es perder el tiempo
Oración de todos los días
Virgen del Rosario,
enséñame a rezar con las manos,
cuenta a cuenta, sin prisa.Que el rosario no sea un trámite
sino el rato del día en que me acompañas.
Amén.Lectura del día
1 Alabad al Señor, porque es infinitamente bueno; porque es eterna su misericordia. 2 Alabad al Dios de los dioses, porque es eterna su misericordia. 3 Alabad al Señor de los señores, porque es eterna su misericordia. 4 Al único que obra grandes maravillas, porque es eterna su misericordia. 5 Al que con su sabiduría crió los cielos, porque es eterna su misericordia. 6 Al que afianzó la tierra sobre las aguas, porque es eterna su misericordia. 7 Al que hizo los grandes luminares, porque es eterna su misericordia; 8 el sol para presidir el día, porque es eterna su misericordia; 9 la luna y estrellas para presidir la noche, porque es eterna su misericordia.
Meditación del día 1
Repetir un Ave María cincuenta veces parece poco inteligente, y es lo que ha sostenido la fe de generaciones. Lo que se repite se queda.
Este salmo repite la misma frase en cada verso: «porque es eterna su misericordia». Veintiséis veces en el salmo completo. Quien lo escribió no se quedó sin ideas; sabía que hay cosas que no se aprenden escuchándolas una vez, sino diciéndolas hasta que se vuelven parte de uno. Por su forma, todo indica que se cantaba a dos coros: uno decía la primera mitad y el otro respondía.
El rosario funciona igual. Las Avemarías son el fondo, como el estribillo del salmo, y por encima pasa la vida: los misterios que se contemplan, el nombre del enfermo, la preocupación por el hijo. Quien lo ha rezado durante años sabe que la mente se va, vuelve y se vuelve a ir, y que no pasa nada.
Vivimos en un tiempo que desprecia lo repetido: todo tiene que ser nuevo, rápido, original. Pero la misa del domingo, la oración antes de dormir, el saludo a la mamá cada noche se sostienen justamente porque se repiten. Si nunca has rezado un rosario completo, empieza hoy con una decena. Lo que se repite con paciencia termina sosteniéndote.
Petición
Madre, dame el gusto por lo repetido:
la oración de cada noche, la misa del domingo.
Amén.Oración final
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia…
Virgen del Rosario,
ruega por nosotros,
y que esta oración sencilla
nos acompañe hasta la hora de nuestra muerte.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.