Día 3 de 9

Tercer día — La fe que llegó a América

  1. Oración de todos los días

    Virgen del Pilar,
    que viniste a sostener a un apóstol desanimado:
    sostén lo que en mi vida se está cayendo.

    No me quites el peso;
    dame columna.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Miqueas 6,6-8

    6 ¿Qué ofreceré, pues, al Señor que sea digno de Él, a fin de aplacarle! ¿Doblaré la rodilla ante el Dios excelso? ¿Le ofreceré holocaustos y becerros de un año? 7 Pero ¿y acaso puede el Señor aplacarse por medio de millares de carneros, o con muchos millares de gordos machos de cabrío? ¿Le sacrificaré acaso por mi delito al hijo mío primogénito, o a alguno de mis hijos por el pecado que he cometido? 8 ¡Oh hombre!, responde el profeta, yo te mostraré lo que conviene hacer, y lo que el Señor pide de ti: que es el que obres con justicia, y que ames la misericordia, y que andes solícito en el servicio de tu Dios.
  3. Meditación del día 3

    El 12 de octubre es también el día en que dos mundos se encontraron, con todo lo que aquello trajo de bueno y de atroz.

    El pueblo le pregunta al profeta qué ofrenda agradaría a Dios: ¿becerros, miles de carneros, ríos de aceite? Y Miqueas responde con tres cosas que no cuestan dinero y cuestan mucho: practicar la justicia, amar la misericordia y caminar humildemente con Dios.

    El 12 de octubre de 1492 empezó algo que trajo a América la fe que hoy rezamos en esta novena, y también conquista, esclavitud, epidemias y despojo de tierras. Las dos cosas son verdad a la vez. Hubo misioneros que defendieron a los indígenas, como fray Bartolomé de las Casas o fray Antonio de Montesinos, y hubo otros que bendijeron los abusos.

    Purificar la memoria no es negar lo bueno ni tapar lo malo. Es agradecer el Evangelio que nos llegó sin usar la cruz para justificar lo que se hizo en su nombre. Miqueas lo pone fácil: la fe se mide por la justicia. Esa medida sirve para juzgar el pasado y, sobre todo, para lo que todavía se hace hoy con los pueblos indígenas y afrodescendientes.

  4. Petición

    Purifica nuestra memoria:
    que agradezcamos la fe y no justifiquemos la injusticia.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen del Pilar, columna de nuestra fe:
    ruega por nosotros,
    sostén a los que no pueden más
    y mantennos firmes en lo que hay que sostener.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.