Día 4 de 9

Cuarto día — La ofrenda de flores

  1. Oración de todos los días

    Virgen del Pilar,
    que viniste a sostener a un apóstol desanimado:
    sostén lo que en mi vida se está cayendo.

    No me quites el peso;
    dame columna.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Marcos 14,3-9

    3 Hallándose Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, estando a la mesa, entró una mujer con un vaso de alabastro lleno de ungüento o perfume hecho de la espiga del nardo, de mucho precio, y, quebrando el vaso, derramó el bálsamo sobre la cabeza de Jesús. 4 Algunos de los presentes, irritados interiormente, decían: ¿A qué fin desperdicias ese perfume, 5 siendo así que se podía vender en más de trescientos denarios y dar el dinero a los pobres? Con cuyo motivo bramaban contra ella. 6 Mas Jesús les dijo: Dejadla en paz: ¿por qué la molestáis? La obra que ha hecho conmigo es buena. 7 Pues que a los pobres los tenéis siempre con vosotros, y podéis hacerles bien cuando quisiereis: mas a Mí no me tendréis siempre. 8 Ella ha hecho cuanto estaba en su mano: se ha anticipado a embalsamar mi cuerpo para la sepultura. 9 En verdad os digo que doquiera que se predicare este Evangelio por todo el mundo, se contará también en memoria de esta mujer lo que acaba de hacer.
  3. Meditación del día 4

    Miles de personas llevan un ramo y se lo dan a su madre. No hace falta más teología que eso.

    Una mujer rompe un frasco de perfume carísimo sobre la cabeza de Jesús, y los que están a la mesa se escandalizan: qué desperdicio, con eso se podía dar de comer a los pobres. Jesús la defiende. Ella hizo lo que pudo, cuando pudo, con lo que tenía. Y añade que en todo el mundo se contará lo que hizo.

    La ofrenda de flores del Pilar tiene algo de ese perfume. Miles de personas hacen cola horas para dejar un ramo que se marchitará en dos días. Desde fuera puede parecer inútil. Desde dentro es lo que hace un hijo con su madre: regalarle algo sin calcular si sirve.

    A muchos nos cuesta dar así. Esperamos la ocasión adecuada, el regalo perfecto, el momento oportuno, y mientras tanto no damos nada. La petición de hoy invita a lo contrario: unas flores sin motivo, una llamada sin excusa, un detalle que nadie esperaba. El cariño que se guarda para mañana a veces llega tarde.

  4. Petición

    Que sepa dar cosas sencillas a los que quiero,
    sin esperar que sean oportunas.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen del Pilar, columna de nuestra fe:
    ruega por nosotros,
    sostén a los que no pueden más
    y mantennos firmes en lo que hay que sostener.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.