Día 2 de 9

Segundo día — La columna

  1. Oración de todos los días

    Virgen del Pilar,
    que viniste a sostener a un apóstol desanimado:
    sostén lo que en mi vida se está cayendo.

    No me quites el peso;
    dame columna.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Éxodo 17,8-13

    8 Sobrevinieron después los amalecitas y presentaron batalla a Israel en Rafidín. 9 Y dijo Moisés a Josué: Escoge hombres de valor y ve a pelear contra los amalecitas; mañana yo estaré en la cima del monte, teniendo la vara de Dios en mi mano. 10 Hizo Josué lo que Moisés había dicho y trabó combate con Amalec. Entretanto, Moisés y Aarón y Hur subieron a la cima del monte. 11 Y cuando Moisés alzaba las manos, vencía Israel; mas si las bajaba un ÉXODO poco, Amalec tenía la ventaja. 12 Ya los brazos de Moisés estaban cansados, por lo que, tomando una piedra, pusiéronsela debajo y sentóse en ella, y Aarón de una parte, y Hur de la otra, le sostenían los brazos; los cuales de esta manera permanecieron inmobles hasta que se puso el sol, 13 Y Josué derrotó a Amalec y pasó a cuchillo su gente.
  3. Meditación del día 2

    No le quitó la tarea: le puso un apoyo. Dios no suele quitar la carga, suele sostener al que la lleva.

    Mientras Josué pelea en el valle, Moisés reza en el monte con los brazos levantados. Cuando se cansa y los baja, la batalla se tuerce. La solución no es que Moisés aguante más: le ponen una piedra para que se siente, y Aarón y Jur le sostienen los brazos, uno de cada lado, hasta que se pone el sol.

    Es una imagen muy parecida a la del Pilar. Nadie le quitó a Moisés su tarea; le dieron un asiento de piedra y dos amigos. Así suele obrar Dios: no elimina la carga de golpe, pero manda apoyos para que la lleves sin romperte.

    Por eso la petición de hoy no es heroica. Pide hombros y compañía. Y eso implica dejarte ayudar, que para muchos es lo más difícil. Hay gente que prefiere hundirse antes que reconocer que necesita a alguien. Si tienes un Aarón o un Jur cerca, no los rechaces por orgullo. Y si ves a alguien con los brazos caídos, quizá el que tiene que ponerse al lado eres tú.

  4. Petición

    Si no me quitas esta carga,
    dame hombros y compañía para llevarla.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen del Pilar, columna de nuestra fe:
    ruega por nosotros,
    sostén a los que no pueden más
    y mantennos firmes en lo que hay que sostener.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.