Día 3 de 9

Tercer día — Los que van a la mar

  1. Oración de todos los días

    Virgen del Carmen, Madre del Carmelo,
    que prometiste tu amparo a quienes llevan tu escapulario:
    acógenos bajo tu manto.

    Acompáñanos en el trabajo, en el camino
    y en la hora en que tengamos que cruzar solos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 106,25-31

    25 Los que surcan el mar en naves, y están maniobrando en medio de tantas aguas, 26 ésos han visto las obras del Señor, y sus maravillas en el profundo del mar. 27 Dijo, y sopló el viento tempestuoso, y encrespáronse las olas: 28 suben hasta los cielos, y bajan hasta los abismos. En medio de estas angustias desfallecía el alma de ellos. 29 Llenos de turbación vacilaban como beodos, y se desvaneció toda su sabiduría. 30 Pero clamaron al Señor en la tribulación, y los sacó de sus apuros. 31 Cambió el huracán en viento suave, y calmaron las olas del mar.
  3. Meditación del día 3

    Es patrona de los marineros porque de eso viven pueblos enteros y porque el mar se cobra gente cada año.

    Este salmo lo podría haber escrito un pescador de Tumaco o de Galicia: olas que suben al cielo, estómagos revueltos, la sabiduría que no sirve de nada cuando el mar se encrespa. Y luego el grito, y la calma. Los que viven del mar no tienen que imaginarse nada de esto; lo han vivido o lo han oído contar en el muelle.

    Por eso la Virgen del Carmen sale en barca en tantos puertos. No es folclor: es la oración de gente que sabe que cada salida puede ser la última. Y detrás de cada lancha hay una mujer, una madre o unos hijos que miran la hora y el cielo.

    Hoy reza por ellos, pero también por lo que les hace falta en tierra: chalecos, radios que funcionen, precios justos por lo que pescan, que no tengan que salir con mal tiempo porque si no salen no comen. El salmo dice que clamaron y fueron escuchados. Una parte de esa respuesta, en este siglo, también nos toca a los que estamos en la orilla.

  4. Petición

    Guarda a los que hoy están faenando,
    a los pescadores, a los de los barcos largos,
    y a las familias que los esperan en el puerto.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora del Carmen,
    flor del Carmelo, madre y hermosura del monte:
    ruega por nosotros ahora
    y en la hora de nuestra muerte.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.