Día 4 de 9

Cuarto día — El canto de la escolanía

  1. Oración de todos los días

    Virgen de Montserrat, Moreneta:
    en tu montaña la piedra está partida
    y aun así se sostiene.

    Sostén lo que en mí está partido.
    Dame silencio para oír lo que tengo que hacer.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 150,1-6

    1 Alabad al Señor en su santuario; alabadle sentado en el firmamento o trono de su poder. 2 Alabadle por sus prodigios a favor nuestro; alabadle por su inmensa grandeza. 3 Alabadle al son de clarines; alabadle con el salterio y la cítara. 4 Alabadle con poderosos y armoniosos conciertos; alabadle con instrumentos músicos de cuerdas y de viento. 5 Alabadle con sonoros címbalos; alabadle con címbalos de júbilo. 6 Empléese todo espíritu en alabar a Dios. Aleluya.
  3. Meditación del día 4

    Niños cantando la salve al mediodía desde hace setecientos años. La belleza también evangeliza.

    El último salmo del libro no pide nada. Solo alaba, y lo hace con todo lo que suena: trompetas, arpas, cítaras, tambores, flautas, címbalos. La Biblia termina su libro de oración con una orquesta. No hay ahí desconfianza de la belleza, como si lo serio tuviera que ser gris. Todo lo que respira, dice el final, alabe al Señor.

    La Escolanía de Montserrat es uno de los coros de niños más antiguos de Europa, y quien la ha oído cantar la salve o el Virolai a mediodía sabe que un canto bien hecho puede tocar a gente que no entraría a una iglesia por ninguna otra razón. La belleza evangeliza porque no discute: se ofrece. En tu casa también cuenta. No hace falta dinero para una mesa limpia, una flor, una canción mientras se cocina o un domingo sin ruido de televisión. Un hogar desordenado y estridente cansa el alma aunque nadie lo note. Hoy cambia una cosa pequeña en tu casa para que se parezca un poco más a un lugar donde se alaba.

  4. Petición

    Que en mi casa haya belleza:
    música, orden, una mesa bien puesta.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de Montserrat,
    Madre de la montaña:
    ruega por nosotros, por nuestras familias
    y por los que suben a ti buscando una respuesta.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.