Día 4 de 9
Cuarto día — Por las madres que presentan a sus hijos
Oración de todos los días
Virgen de la Candelaria,
que llevas la luz en la mano:
enciende lo que en mí se ha apagado.Dame la luz que necesito para hoy,
no para todo el camino:
con ver el siguiente paso me basta.
Amén.Lectura del día
24 y destetado, llevóle consigo, con tres becerros, y tres modios de harina, y un cántaro de vino a la casa del Señor en Silo. El niño era todavía pequeñito. 25 Y sacrificaron un becerro y presentaron el niño a Helí, 26 diciendo Anna: Óyeme, señor mío, por vida tuya: Yo soy, mi señor, aquella mujer que estuve aquí orando al Señor delante de ti. 27 Por este niño oré, y el Señor otorgóme la súplica que le hice; 28 por lo tanto, se lo tengo ofrecido, a fin de que le sirva mientras viva. Con esto adoraron al Señor; y Anna estando orando, prorrumpió en este cántico. Cántico de Anna
Meditación del día 4
Es la fiesta de las presentaciones y de las purificaciones: llevar a un hijo a Dios el día cuarenta.
Ana había llorado años porque no podía tener hijos, y en el templo la tomaron por borracha de tanto rezar. Cuando por fin nace Samuel, lo lleva al santuario y dice: «Por este niño oré, y el Señor otorgóme la súplica que le hice». Es la escena que Lucas tiene de fondo cuando cuenta la presentación de Jesús.
Presentar un hijo a Dios no es solo una ceremonia. Es reconocer que no es propiedad de uno, que tiene su propio camino, y que lo que se recibió como regalo hay que cuidarlo sin apretarlo. Ana lo entendió así; María también.
Hoy acuérdate de las madres que acaban de dar a luz. Los primeros cuarenta días pueden ser durísimos: falta de sueño, dolor, miedo, a veces una tristeza que no se entiende y que tiene nombre, depresión posparto, y que se trata. Si alguna está cerca de ti, no le preguntes solo por el bebé: pregúntale por ella. Llévale comida, quédate un rato con el niño para que duerma. Y acuérdate también de quienes desean un hijo y no llega, como Ana: no les preguntes «¿y para cuándo?».
Petición
Bendice a los recién nacidos de esta familia
y a las madres que acaban de dar a luz.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Virgen de la Candelaria,
que presentaste a tu Hijo en el templo:
ruega por nuestras familias
y alumbra nuestros días oscuros.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.