Día 4 de 9

Cuarto día — Por las madres que presentan a sus hijos

  1. Oración de todos los días

    Virgen de la Candelaria,
    que llevas la luz en la mano:
    enciende lo que en mí se ha apagado.

    Dame la luz que necesito para hoy,
    no para todo el camino:
    con ver el siguiente paso me basta.
    Amén.

  2. Lectura del día

    1 Samuel 1,24-28

    24 y destetado, llevóle consigo, con tres becerros, y tres modios de harina, y un cántaro de vino a la casa del Señor en Silo. El niño era todavía pequeñito. 25 Y sacrificaron un becerro y presentaron el niño a Helí, 26 diciendo Anna: Óyeme, señor mío, por vida tuya: Yo soy, mi señor, aquella mujer que estuve aquí orando al Señor delante de ti. 27 Por este niño oré, y el Señor otorgóme la súplica que le hice; 28 por lo tanto, se lo tengo ofrecido, a fin de que le sirva mientras viva. Con esto adoraron al Señor; y Anna estando orando, prorrumpió en este cántico. Cántico de Anna
  3. Meditación del día 4

    Es la fiesta de las presentaciones y de las purificaciones: llevar a un hijo a Dios el día cuarenta.

    Ana había llorado años porque no podía tener hijos, y en el templo la tomaron por borracha de tanto rezar. Cuando por fin nace Samuel, lo lleva al santuario y dice: «Por este niño oré, y el Señor otorgóme la súplica que le hice». Es la escena que Lucas tiene de fondo cuando cuenta la presentación de Jesús.

    Presentar un hijo a Dios no es solo una ceremonia. Es reconocer que no es propiedad de uno, que tiene su propio camino, y que lo que se recibió como regalo hay que cuidarlo sin apretarlo. Ana lo entendió así; María también.

    Hoy acuérdate de las madres que acaban de dar a luz. Los primeros cuarenta días pueden ser durísimos: falta de sueño, dolor, miedo, a veces una tristeza que no se entiende y que tiene nombre, depresión posparto, y que se trata. Si alguna está cerca de ti, no le preguntes solo por el bebé: pregúntale por ella. Llévale comida, quédate un rato con el niño para que duerma. Y acuérdate también de quienes desean un hijo y no llega, como Ana: no les preguntes «¿y para cuándo?».

  4. Petición

    Bendice a los recién nacidos de esta familia
    y a las madres que acaban de dar a luz.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de la Candelaria,
    que presentaste a tu Hijo en el templo:
    ruega por nuestras familias
    y alumbra nuestros días oscuros.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.