Día 5 de 9

Quinto día — La fiesta del altiplano

  1. Oración de todos los días

    Virgen de la Candelaria,
    que llevas la luz en la mano:
    enciende lo que en mí se ha apagado.

    Dame la luz que necesito para hoy,
    no para todo el camino:
    con ver el siguiente paso me basta.
    Amén.

  2. Lectura del día

    2 Samuel 6,12-15

    12 Dieron luego aviso al rey David de que el Señor había echado la bendición sobre Obededom y sobre todas sus cosas, por causa del Arca de Dios. Fue, pues, David y trasladó el Arca de Dios de la casa de Obededom a la ciudad de David con grandes regocijos; e iban junto a David siete coros de músicos, y un becerro para el sacrificio; 13 y a cada seis pasos que andaban los que llevaban el Arca del Señor, inmolaban un buey y un carnero. 14 Y ceñido David de un efod de lino, danzaba con todas sus fuerzas delante del Arca del Señor; 15 y de este modo, acompañado de toda la casa de Israel, conducía el Arca del Testamento del Señor con júbilo y al son de las trompetas o clarines.
  3. Meditación del día 5

    En Puno se baila con máscaras y trajes durante días. La fe de los pueblos también se celebra con el cuerpo.

    El rey David bailó con todas sus fuerzas delante del Arca, vestido apenas con un efod de lino, mientras sonaban las trompetas. Unos versículos más adelante su mujer, Mical, se lo reprochará: un rey no hace el ridículo así. David responde que bailaba delante del Señor y que volvería a hacerlo.

    En Puno, en febrero, miles de danzantes salen a la calle con trajes bordados y máscaras de diablada durante días enteros. La UNESCO la reconoció como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad en 2014. Hay quien la mira con desconfianza por el alcohol y el exceso que a veces la acompañan, y la crítica tiene su parte de razón. Pero la raíz es la de David: hay pueblos que rezan con el cuerpo, porque para ellos la fe no cabe solo en la cabeza.

    Pregúntate hoy si alguna vez te ha dado vergüenza la fe de tu abuela, la procesión de tu pueblo, la banda desafinada de la fiesta patronal. Esa fe sencilla sostuvo a mucha gente cuando no había otra cosa. Se puede purificar lo que sobra sin despreciar a quien la vive.

  4. Petición

    Que no me avergüence la fe popular de los míos:
    la danza, la banda, la procesión.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de la Candelaria,
    que presentaste a tu Hijo en el templo:
    ruega por nuestras familias
    y alumbra nuestros días oscuros.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.