Día 6 de 9

Sexto día — Las bendiciones del atrio

  1. Oración de todos los días

    Virgen de Copacabana,
    madre de Bolivia:
    tú saliste de las manos tercas de un hombre
    al que nadie le tenía fe.

    Dame esa terquedad buena
    para seguir intentando lo que tengo que hacer.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 127,1-6

    1 Cántico gradual. 2 Bienaventurados todos aquellos que temen al Señor, que andan por sus santos caminos. 3 Dichoso tú, oh justo; porque comerás en paz el fruto del trabajo de tus manos: y dichoso serás, y todo te irá bien. 4 Tu esposa será como una parra fecunda en el recinto de tu casa: alrededor de tu mesa estarán tus hijos como pimpollos de olivos. 5 Tales serán las bendiciones del hombre que teme al Señor. 6 El Señor te bendiga desde Sión, para que contemples los bienes de Jerusalén, y disfrutes de ellos todos los días de tu vida,
  3. Meditación del día 6

    En Copacabana se bendicen coches, camiones y herramientas. Pedir por el trabajo es pedir por la comida de una familia.

    El salmo promete al que teme a Dios algo muy concreto: comer del trabajo de sus manos, una mesa con hijos alrededor, una casa en paz. No habla de riqueza; habla de que el esfuerzo de un día alcance para el pan de ese día.

    Eso es lo que se pide en el atrio de Copacabana, donde los domingos se forman filas de camiones, buses y autos adornados con flores y cintas para recibir la bendición y la ch'alla. El que conduce un minibús o el que acaba de comprar su primer camión sabe que ahí está la comida de su familia y la deuda de los próximos años.

    La bendición no reemplaza revisar los frenos ni manejar sobrio. Si alguien cree que, por haber hecho bendecir el vehículo, puede correr en la carretera o cargar más de la cuenta, eso ya no es devoción: es superstición, y la superstición mata. Lo que se pide hoy es que el trabajo sea honrado y seguro, y que al final del día todos vuelvan a casa.

  4. Petición

    Bendice mis herramientas y mi trabajo:
    que de ahí salga el pan de los míos.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de Copacabana, patrona de Bolivia:
    ruega por este pueblo tuyo,
    por los que trabajan la tierra y bajan a la mina,
    y por los que están lejos de casa.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.