Salmos 127

1 Cántico gradual.

2 Bienaventurados todos aquellos que temen al Señor, que andan por sus santos caminos.

3 Dichoso tú, oh justo; porque comerás en paz el fruto del trabajo de tus manos: y dichoso serás, y todo te irá bien.

4 Tu esposa será como una parra fecunda en el recinto de tu casa: alrededor de tu mesa estarán tus hijos como pimpollos de olivos.

5 Tales serán las bendiciones del hombre que teme al Señor.

6 El Señor te bendiga desde Sión, para que contemples los bienes de Jerusalén, y disfrutes de ellos todos los días de tu vida,

7 y veas a los hijos de tus hijos, y la paz en Israel.