Salmos 127
1 Cántico gradual.
2 Bienaventurados todos aquellos que temen al Señor, que andan por sus santos caminos.
3 Dichoso tú, oh justo; porque comerás en paz el fruto del trabajo de tus manos: y dichoso serás, y todo te irá bien.
4 Tu esposa será como una parra fecunda en el recinto de tu casa: alrededor de tu mesa estarán tus hijos como pimpollos de olivos.
5 Tales serán las bendiciones del hombre que teme al Señor.
6 El Señor te bendiga desde Sión, para que contemples los bienes de Jerusalén, y disfrutes de ellos todos los días de tu vida,
7 y veas a los hijos de tus hijos, y la paz en Israel.
De qué trata este capítulo
Bendición del hogar del hombre que teme a Dios (salmo 128 en la numeración hebrea), muy usado en la liturgia del matrimonio. El salmo declara dichosos a quienes temen al Señor y siguen sus caminos (versículo 2): comerán del fruto de su trabajo y les irá bien (versículo 3).
El versículo 4 ofrece una imagen familiar muy conocida: la esposa es como una vid fecunda en el interior de la casa, y los hijos, como brotes de olivo alrededor de la mesa. El final pide que el Señor lo bendiga desde Sión, que vea la prosperidad de Jerusalén todos los días de su vida y que llegue a ver a los hijos de sus hijos (versículos 6 y 7).
Este capítulo en la misa
Pasajes de este capítulo se proclaman en 5 celebraciones del año litúrgico:
- 27.º Domingo del Tiempo Ordinario · Ciclo B · Salmo responsorial (128(127),1-2.3.4-5.6)
- 33.º Domingo del Tiempo Ordinario · Ciclo A · Salmo responsorial (128(127),1-2.3.4-5)
- La Sagrada Familia de Jesús, María y José · Ciclo A · Salmo responsorial (128(127),1-2.3.4-5)
- Martes de la 30.ª semana del Tiempo Ordinario · Salmo responsorial (128(127),1-2.3.4-5)
- Miercoles de la 21.ª semana del Tiempo Ordinario · Salmo responsorial (128(127),1-2.4-5)