Día 5 de 9

Quinto día — Por los que caminan de noche

  1. Oración de todos los días

    Virgen de Caacupé, Virgencita azul,
    madre del Paraguay:
    aquí estoy con lo que traigo.

    Tú naciste de una promesa hecha en el miedo.
    Ayúdame a cumplir las mías
    y a no olvidar lo que prometí cuando tuve miedo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 120,1-8

    1 Cántico gradual. 2 Alcé mis ojos hacia los montes de Jerusdén, de donde me ha de venir el socorro. 3 Mi socorro viene del Señor que crió el cielo y la tierra. 4 No permitirá que resbalen tus pies, ¡oh alma mía!, ni se adormecerá aquel que te está guardando. 5 No por cierto, no se adormecerá, ni dormirá el que guarda a Israel. 6 El Señor es el que te custodia: el Señor está a tu lado para defenderte. 7 Ni de día el sol te quemará, ni de noche te dañará la luna. 8 El Señor te preservará de todo mal. Guardará el Señor tu alma.
  3. Meditación del día 5

    La noche del 7 al 8 es una fila de gente andando por la ruta. Muchos van pagando una promesa por alguien enfermo.

    Este es uno de los salmos que cantaban los peregrinos al subir a Jerusalén. Levanto los ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? Y la respuesta es tranquila: el que te guarda no duerme, ni de día te dañará el sol ni de noche la luna.

    La víspera del 8 de diciembre, la ruta hacia Caacupé se llena de gente caminando de noche. Hay quienes salen de Asunción, a varias decenas de kilómetros, y hay quienes van descalzos o de rodillas los últimos tramos. Muchos no van por ellos: van pagando una promesa por un hijo enfermo, por una madre, por un trabajo que llegó.

    Conviene decirlo con cariño: la Virgen no necesita que nadie se destroce las rodillas, y una promesa que pone en riesgo la salud se puede cambiar. Lo valioso de esa caminata es otra cosa: el cansancio compartido, el agua que alguien te ofrece al borde del camino, la intención que llevas por otro. Si no puedes ir, acompaña hoy con la oración a los que van.

  4. Petición

    Cuida a los peregrinos de esta noche
    y escucha lo que van a pedir.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de los Milagros de Caacupé,
    madre del pueblo paraguayo:
    ruega por nosotros ahora y siempre.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.