Día 6 de 9

Sexto día — Por los campesinos

  1. Oración de todos los días

    Virgen de Caacupé, Virgencita azul,
    madre del Paraguay:
    aquí estoy con lo que traigo.

    Tú naciste de una promesa hecha en el miedo.
    Ayúdame a cumplir las mías
    y a no olvidar lo que prometí cuando tuve miedo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Deuteronomio 24,17-22

    17 No harás injusticia al extranjero ni al huérfano, ni tomarás a la viuda su ropa en prendas. 18 Acuérdate que fuiste esclavo en Egipto y que el Señor Dios tuyo te libertó de allí. Por cuya razón te mando que hagas esto. 19 Cuando segares las mieses en tu campo, y por descuido dejares una gavilla, no vuelvas atrás a cogerla, sino que la dejarás para que se la lleve el forastero, el huérfano y la viuda; para que el Señor tu Dios te bendiga en todas las obras de tus manos. 20 Cuando cojas las aceitunas, no vuelvas a recoger las que quedaren en los árboles, sino que las has de dejar para el forastero, el huérfano y la viuda. 21 Cuando vendimiares tu viña, no has de rebuscar los racimos que quedan, sino que quedarán en utilidad del forastero, del huérfano y de la viuda. 22 Acuérdate que tú también fuiste esclavo en tierra de Egipto, y por lo mismo te mando yo que hagas esto.
  3. Meditación del día 6

    Paraguay es tierra de campo y de gente que se va a trabajar afuera. Las dos cosas caben en esta novena.

    La ley de Israel mandaba dejar en el campo la gavilla olvidada, las aceitunas que quedaban en el árbol y los racimos que no se habían cosechado. No eran para el dueño: eran para el extranjero, el huérfano y la viuda. Y el motivo se repite dos veces: acuérdate de que tú también fuiste esclavo en Egipto.

    Paraguay conoce bien las dos caras de este pasaje. Es tierra de campesinos que trabajan parcelas pequeñas, muchas veces sin título y con la presión de los grandes cultivos sobre sus tierras. Y es también un país del que sale mucha gente a trabajar a Argentina, a España o a Brasil, y que manda dinero para sostener a la familia que queda.

    El que se fue también es un poco extranjero donde está, y el que se quedó en el campo a veces se siente olvidado. Esta novena los pone juntos. Si tienes a alguien lejos, escríbele hoy. Y si alguna vez tuviste que empezar en tierra ajena, no te olvides de eso cuando te toque recibir a otros.

  4. Petición

    Bendice a los que trabajan la tierra
    y a los paraguayos que están lejos de casa.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de los Milagros de Caacupé,
    madre del pueblo paraguayo:
    ruega por nosotros ahora y siempre.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.