Salmos 120
1 Cántico gradual.
2 Alcé mis ojos hacia los montes de Jerusdén, de donde me ha de venir el socorro.
3 Mi socorro viene del Señor que crió el cielo y la tierra.
4 No permitirá que resbalen tus pies, ¡oh alma mía!, ni se adormecerá aquel que te está guardando.
5 No por cierto, no se adormecerá, ni dormirá el que guarda a Israel.
6 El Señor es el que te custodia: el Señor está a tu lado para defenderte.
7 Ni de día el sol te quemará, ni de noche te dañará la luna.
8 El Señor te preservará de todo mal. Guardará el Señor tu alma.
9 El Señor te guardará en todos los pasos de tu vida, desde ahora y para siempre.