Día 4 de 9
Cuarto día — Rezar en la propia lengua
Oración de todos los días
Virgen de Caacupé, Virgencita azul,
madre del Paraguay:
aquí estoy con lo que traigo.Tú naciste de una promesa hecha en el miedo.
Ayúdame a cumplir las mías
y a no olvidar lo que prometí cuando tuve miedo.
Amén.Lectura del día
Hechos de los Apóstoles 2,5-11
5 Había a la sazón en Jerusalén judíos piadosos y temerosos de Dios, de todas las naciones del mundo. 6 Divulgado, pues, este suceso, acudió una gran multitud de ellos, y quedaron atónitos al ver que cada uno oía hablar a los apóstoles en su propia lengua. 7 Así, pasmados todos, y maravillados, se decían unos a otros: ¿Por ventura, éstos que hablan, no son todos galileos?, 8 ¿pues cómo es que los oímos cada uno de nosotros hablar nuestra lengua nativa? 9 Partos, medos y elamitas, los moradores de Mesopotamia, de Judea, y de Capadocia, del Ponto, y del Asia, 10 los de Frigia, de Panfilia, y del Egipto, los de la Libia, confinante con Cirene, y los que han venido de Roma, 11 tanto judíos, como prosélitos, los cretenses y los árabes: los oímos hablar en nuestras propias lenguas las maravillas de Dios.
Meditación del día 4
En Caacupé se le habla en guaraní. Dios entiende el idioma de la abuela de cada uno.
En Pentecostés, gente de muchos pueblos oyó a los apóstoles hablar cada uno en su propia lengua. Lucas hace la lista completa —partos, medos, elamitas, cretenses, árabes— como para que no quede duda. El Espíritu no obligó a nadie a aprender el idioma de los apóstoles: fue él quien se acercó a la lengua de cada uno.
En Caacupé se reza en guaraní tanto como en castellano, y en Paraguay eso tiene historia. Durante mucho tiempo se trató al guaraní como lengua de segunda, que había que dejar en casa para entrar en la escuela o en la oficina. Sin embargo, es la lengua en que muchos aprendieron a rezar en el regazo de una abuela.
Lo mismo le pasa al que migra y llega a una parroquia donde se reza con otro acento, otras palabras, otras canciones. No hay oraciones más finas que otras. Dios entiende el quechua, el guaraní, el portugués aprendido a medias y el castellano de pueblo. Reza hoy, aunque sea un rato, como te enseñaron de niño.
Petición
Que rece como me enseñaron en mi casa,
sin creer que hay palabras más finas que otras.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Virgen de los Milagros de Caacupé,
madre del pueblo paraguayo:
ruega por nosotros ahora y siempre.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.