Día 6 de 9
Sexto día — El hijo que se separa
Oración de todos los días
Jesús, María y José:
vuestra casa tampoco fue fácil.Bendecid la mía tal como está,
con lo que funciona y lo que llevamos años sin arreglar.
Enseñadnos a aguantarnos y a querernos.
Amén.Lectura del día
41 Iban sus padres todos los años a Jerusalén por la fiesta solemne de la Pascua. 42 Y siendo ya el Niño de doce años cumplidos, habiendo subido a Jerusalén, según solía en aquella solemnidad, 43 acabados aquellos días, cuando ya se volvían, se quedó el Niño Jesús en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtiesen. 44 Antes bien, persuadidos de que venía con alguno de los de su comitiva, anduvieron la jornada entera buscándole entre los parientes y conocidos. 45 Mas como no le hallasen, retornaron a Jerusalén, en busca suya. 46 Y al cabo de tres días de haberle perdido, le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, a quienes escuchaba y preguntaba. 47 Y cuantos le oían quedaban pasmados de su sabiduría y de sus respuestas. 48 Al verle, pues, sus padres quedaron maravillados: Y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué te has portado así con nosotros? Mira cómo tu padre y yo, llenos de aflicción, te hemos andado buscando. 49 Y Él les respondió: ¿Cómo es que me buscabais? ¿No sabíais que Yo debo emplearme en las cosas que miran al servicio de mi Padre?. 50 Mas ellos por entonces no comprendieron el sentido de su respuesta.
Meditación del día 6
A los doce años se quedó en el templo y les dijo que tenía otros asuntos. Los hijos se van, aunque duela.
A los doce años, Jesús se queda en el templo sin avisar. Sus padres lo buscan durante tres días con angustia, y cuando lo encuentran, María le reprocha: tu padre y yo te buscábamos angustiados. Él responde que debía ocuparse de las cosas de su Padre. Y Lucas añade que ellos no entendieron lo que les dijo.
Es una escena incómoda, y por eso es tan real. Los hijos crecen, toman decisiones que los padres no comprenden, se van a otra ciudad, se casan con quien no esperábamos, eligen una carrera o una vida distinta. Los padres sienten que los pierden, aunque sigan vivos y cerca.
Soltar a un hijo no es dejar de quererlo, ni aprobar todo lo que hace. Es aceptar que su vida no nos pertenece. María no lo entendió en ese momento, pero no rompió con él; guardó todo en su corazón y siguió a su lado. Si tienes un hijo que se está alejando, no le cierres la puerta. Y si eres tú el que se fue, cuéntales a tus padres lo que estás viviendo.
Petición
Danos generosidad para soltar a nuestros hijos
cuando toque.
Amén.Oración final
Jesús, María y José,
os doy el corazón y el alma mía.
Jesús, María y José,
asistidme en mi última agonía.
Jesús, María y José,
que descanse en paz con vosotros.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.