Día 4 de 9

Cuarto día — Huir de noche

  1. Oración de todos los días

    Jesús, María y José:
    vuestra casa tampoco fue fácil.

    Bendecid la mía tal como está,
    con lo que funciona y lo que llevamos años sin arreglar.
    Enseñadnos a aguantarnos y a querernos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 2,13-15

    13 Después que ellos partieron, un ángel del Señor apareció en sueños a José, diciéndole: Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y estáte allí hasta que yo te avise; porque Herodes ha de buscar al niño para matarle. 14 Levantándose, José tomó al niño y a su madre de noche: y se retiró a Egipto, 15 donde se mantuvo hasta la muerte de Herodes; de suerte que se cumplió lo que dijo el Señor por boca del profeta: Yo llamé de Egipto a mi hijo.
  3. Meditación del día 4

    Tuvieron que emigrar por miedo. Hoy hay millones haciendo lo mismo.

    José recibe en sueños el aviso: Herodes busca al niño para matarlo. Se levanta de noche, toma al niño y a su madre y se van a Egipto. No hay tiempo para despedidas ni para vender la casa. Huyen con lo puesto y se quedan en tierra extranjera hasta que pasa el peligro.

    La familia de Jesús fue una familia refugiada. Hoy hay más de cien millones de personas desplazadas por la fuerza en el mundo, según ACNUR, y muchas son familias que salieron así, de noche, por la violencia, la guerra o el hambre. Cruzan selvas, mares y desiertos con niños en brazos, y llegan a países donde no siempre las quieren.

    Es fácil emocionarse con el pesebre y endurecerse con el migrante de la esquina. Esta novena no lo permite. Reza por las familias que hoy están huyendo, y pregúntate cómo hablas de ellas en la mesa, cómo votas, si contratas a alguien sin papeles para pagarle menos. Recibir a una familia que huye es recibir a la de Nazaret.

  4. Petición

    Cuida a las familias que huyen
    y danos corazón para recibirlas.
    Amén.

  5. Oración final

    Jesús, María y José,
    os doy el corazón y el alma mía.
    Jesús, María y José,
    asistidme en mi última agonía.
    Jesús, María y José,
    que descanse en paz con vosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.