Día 3 de 9

Tercer día — El parto lejos de casa

  1. Oración de todos los días

    Jesús, María y José:
    vuestra casa tampoco fue fácil.

    Bendecid la mía tal como está,
    con lo que funciona y lo que llevamos años sin arreglar.
    Enseñadnos a aguantarnos y a querernos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 2,1-7

    1 Por aquellos días se promulgó un edicto de César Augusto, mandando empadronar a todo el mundo. 2 Éste fue el primer empadronamiento hecho por Girino, gobernador de la Siria; 3 y todos iban a empadronarse cada cual a la ciudad de su estirpe. 4 José, pues, como era de la casa y familia de David, vino desde Nazaret, ciudad de Galilea, a la ciudad de David llamada Belén, en Judea, 5 para empadronarse con María, su esposa, la cual estaba encinta. 6 Y sucedió que, hallándose allí, le llegó la hora del parto. 7 Y dio a luz a su hijo primogénito, y envolvióle en pañales, y recostóle en un pesebre: porque no hubo lugar para ellos en el mesón.
  3. Meditación del día 3

    Nació donde se pudo. Muchas familias empiezan en un sitio prestado.

    Un decreto del emperador obliga a todos a empadronarse en su ciudad de origen, y una pareja pobre tiene que viajar con la mujer a punto de dar a luz. Al llegar, no hay sitio para ellos en la posada. El niño nace y lo acuestan en un pesebre, el comedero de los animales.

    Lucas lo cuenta sin dramatismo, pero cualquiera que haya vivido en una pieza alquilada entiende lo que significa. Muchas familias empiezan así: en un cuarto en casa de los suegros, en un apartamento compartido con otra familia, en una casa a medio construir. Pagando arriendos que se comen la mitad del sueldo o mudándose cada año.

    No es una vergüenza empezar de prestado; Jesús lo hizo. Lo que sí es injusto es que tantas familias no puedan aspirar nunca a algo propio, y eso también es asunto de fe. Si estás en esa situación, que no te haga sentir menos. Y si tienes casa propia, pregúntate si puedes hacer algo por quien no la tiene: alquilar a un precio justo, no abusar de un inquilino, ayudar con una mudanza.

  4. Petición

    Bendice a las familias que viven de alquiler,
    apretadas o de prestado.
    Amén.

  5. Oración final

    Jesús, María y José,
    os doy el corazón y el alma mía.
    Jesús, María y José,
    asistidme en mi última agonía.
    Jesús, María y José,
    que descanse en paz con vosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.