Día 3 de 9
Tercer día — Por las víctimas de la violencia
Oración de todos los días
Preciosísima Sangre de Cristo,
derramada por todos:acuérdate de los que hoy sangran,
de los que mueren violentamente
y de los que dan su vida por otros.
Amén.Lectura del día
2 Oh Dios, los gentiles han entrado en tu heredad: han profanado tu santo templo: han dejado a Jerusalén tal como una barraca de hortelano. 3 Los cadáveres de tus siervos los han arrojado para pasto de las aves del cielo; han dado las carnes de tus santos a las bestias de la tierra. 4 Como agua han derramado la sangre suya alrededor de Jerusalén; sin que hubiese quien los sepultase.
Meditación del día 3
En América Latina, cada día. Con nombre, edad y una familia detrás.
Este salmo nace de una catástrofe: Jerusalén arrasada, los cadáveres de los fieles abandonados a las aves, la sangre derramada como agua alrededor de la ciudad, y nadie que los enterrara. No es poesía piadosa; es el grito de un pueblo que ha visto una matanza.
América Latina es una de las regiones más violentas del mundo fuera de las guerras declaradas. Los homicidios se cuentan cada mañana en las noticias, a menudo con una cifra y sin nombre. Detrás de cada número hay un muchacho que salió a trabajar y no volvió, una mujer asesinada por su pareja, un niño alcanzado por una bala perdida en una balacera entre bandas. Y familias que quedan rotas para siempre.
La Biblia enseña a rezar con rabia y con dolor, sin maquillar. Puedes decirle a Dios lo que sientes ante la violencia de tu ciudad. Pero la petición de hoy añade algo que el salmo no dice: la conversión de los violentos, que tienen nombre y madre. Reza hoy por un asesinado concreto que conozcas o del que hayas oído, y por quien lo mató. Las dos oraciones son necesarias.
Petición
Consuela a las familias de los asesinados
y convierte a los violentos.
Amén.Oración final
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.Preciosísima Sangre de Cristo,
derramada por nosotros:
sálvanos y sana a los que hoy sangran.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.