Día 2 de 9
Segundo día — La cruz que no elegí
Oración de todos los días
Jesús Nazareno,
que vas cargando la cruz y sigues andando:no te pido que me quites este peso todavía.
Te pido paso, aliento
y que no me deje solo en la subida.
Amén.Lectura del día
36 Entretanto, llegó Jesús con ellos a una granja llamada Getsemaní, y les dijo: Sentaos aquí, mientras Yo voy más allá y hago oración. 37 Y llevándose consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, empezó a entristecerse y angustiarse. 38 Y les dijo entonces: Mi alma siente angustias mortales; aguardad aquí y velad conmigo. 39 Y adelantándose algunos pasos, se postró en tierra caído sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase lejos de Mí este cáliz; pero, no obstante, no se haga lo que Yo quiero, sino lo que Tú.
Meditación del día 2
A nadie le preguntan. Casi ninguna cruz de verdad se escoge.
En Getsemaní, Jesús le pide al Padre que pase de él ese cáliz. No quiere sufrir, y lo dice sin disimulo. Después añade: pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú. No es una resignación fría; es una lucha de alguien que, según sus propias palabras, siente una tristeza de muerte.
Casi nadie elige su cruz. Nadie pide el diagnóstico, el despido, el accidente del hijo, el abandono del esposo, la quiebra del negocio familiar. Llegan sin preguntar. Y la primera reacción es la de Jesús en el huerto: que pase de mí. Eso no es falta de fe. Es humano, y Jesús lo vivió.
El riesgo está en lo que viene después. Hay quien carga su cruz y se vuelve amargo: resentido con Dios, con la vida, con los que no sufren lo mismo. Hay quien se vuelve más compasivo. La diferencia no está en el peso, sino en cómo se carga. Hoy se pide ayuda para llevar lo que no elegiste sin que se te endurezca el corazón. Y si alguien te dice que tu cruz es voluntad de Dios para castigarte, no le creas.
Petición
Ayúdame a llevar lo que no elegí
sin volverme amargo.
Amén.Oración final
Jesús Nazareno,
que cargaste la cruz por el camino del Calvario:
danos fuerza en lo que llevamos,
compañía en la subida
y esperanza de resurrección.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.