Día 3 de 9
Tercer día — El Cirineo
Oración de todos los días
Jesús Nazareno,
que vas cargando la cruz y sigues andando:no te pido que me quites este peso todavía.
Te pido paso, aliento
y que no me deje solo en la subida.
Amén.Lectura del día
20 Después de haberse así mofado de Él, le desnudaron de la púrpura y, volviéndole a poner sus vestiduras, le condujeron afuera para crucificarle. Jesús, crucificado 21 Al paso alquilaron a un hombre que venía de una granja, llamado Simón Cireneo, padre de Alejandro y de Rufo, obligándole a que llevase la cruz de Jesús. 22 Y de esta suerte le conducen al lugar llamado Gólgota, que quiere decir Calvario.
Meditación del día 3
Alguien tuvo que ayudarle, y lo obligaron. Aceptar ayuda cuesta y hace falta.
Marcos da un dato curioso: el hombre que obligaron a cargar la cruz de Jesús se llamaba Simón, venía de Cirene, del norte de África, volvía del campo, y era padre de Alejandro y de Rufo. Probablemente sus hijos eran conocidos en la comunidad que leía este evangelio. Un extranjero que pasaba por ahí quedó para siempre en la historia por una ayuda que no eligió dar.
Jesús, que había cargado a tantos, se dejó ayudar. Al Cirineo, en cambio, le costó ayudar, porque lo obligaron. Las dos cosas siguen pasando. Hay gente que prefiere hundirse antes que pedir ayuda, por orgullo o por vergüenza. Y hay gente que ayuda a regañadientes, porque no le quedó otra.
Dios usa las dos. Hoy se pide un Cirineo para lo que estás cargando: un amigo, un vecino, un grupo de apoyo, un profesional. Y se pide también ser Cirineo de alguien. Mira a tu alrededor; seguramente hay alguien muy cerca con una cruz demasiado pesada. A lo mejor tu ayuda no resuelve nada, pero alivia unos metros del camino.
Petición
Mándame un Cirineo,
y hazme Cirineo de alguien.
Amén.Oración final
Jesús Nazareno,
que cargaste la cruz por el camino del Calvario:
danos fuerza en lo que llevamos,
compañía en la subida
y esperanza de resurrección.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.