Día 1 de 9
Primer día — De pie y en camino
Oración de todos los días
Jesús Nazareno,
que vas cargando la cruz y sigues andando:no te pido que me quites este peso todavía.
Te pido paso, aliento
y que no me deje solo en la subida.
Amén.Lectura del día
28 ¿Por ventura ignoras o no has oído que Dios es el Señor eterno que crió la extensión de la tierra, sin cansancio ni fatiga; y que es incomprensible su sabiduría? 29 Él es el que robustece al débil, y el que da mucha fuerza y vigor a los que no son para nada. 30 Desfallecerá fatigada de cansancio la edad lozana, y se caerá de flaqueza la juventud. 31 Mas los que tienen puesta en el Señor su esperanza adquirirán nuevas fuerzas, tomarán alas como de águila, correrán y no se fatigarán, andarán y no desfallecerán, El Señor suscitará un libertador
Meditación del día 1
La imagen no está clavada ni tumbada: está andando. Se puede llevar un peso y seguir.
Isaías escribe para un pueblo agotado, en el destierro, que siente que Dios se olvidó de él. Y le recuerda que el Señor no se cansa, que da fuerza al cansado, que los que esperan en él caminarán sin fatigarse. Fíjate en el orden: primero volar, luego correr, al final caminar. La promesa más realista es la última: andar sin desfallecer.
La imagen del Nazareno va de pie, inclinada bajo la cruz, con un pie adelantado. No está tirada en el suelo ni clavada en el madero. Está en movimiento, cargando y avanzando. Por eso la gente se reconoce en ella: el que trabaja con una enfermedad, la mamá que saca adelante a los hijos sola, el que paga deudas que no se acaban.
No se pide hoy que desaparezca el peso. Se pide fuerza para el tramo de hoy, no para todo el camino. Lo de mañana se verá mañana. A veces la única oración que sale es esa: dame para hoy. Y alcanza.
Petición
Dame fuerzas para el tramo de hoy.
Amén.Oración final
Jesús Nazareno,
que cargaste la cruz por el camino del Calvario:
danos fuerza en lo que llevamos,
compañía en la subida
y esperanza de resurrección.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.