Santa María Purísima de la Cruz Salvat Romero, religiosa
En Sevilla, España, beata María Purísima de la Cruz (Maria Isabel) Salvat Romero, religiosa profesa de la Compañía de la Cruz.
"En la casa de Dios no hay oficios bajos, todos son altos", era la frase que solía repetir la futura beata, quien durante 22 años fue la superiora general de las Hermanas de la Compañía de la Cruz de Sevilla, fundada en 1875 por santa Ángela de la Cruz.
Su nombre de pila era María Isabel Salvat Romero. Nació en 1926 en Madrid, en el seno de una familia acomodada y profundamente religiosa. En 1936 al estallar la Guerra Civil Española se trasladó a Portugal y después de dos años regresó a su patria. Al descubrir su vocación a la vida religiosa, ingresó en 1944 en el Instituto de las Hermanas de la Compañía de la Cruz de Sevilla. Luego de la formación, pasó a dirigir el colegio de Lopera, cerca de Jaén. En 1966 fue llamada a la casa Madre de Sevilla donde sirvió como auxiliar de noviciado y luego como maestra de novicias.
Dos años más tarde la Congregación hizo la experiencia de vivir en Provincias y ella fue nombrada Provincial de una de estas. Esta experiencia no tuvo aceptación y, por consiguiente no prosperó; luego fue Consejera General, después aún Superiora de la comunidad de Villanueva del Río y Minas (Sevilla) y en el 1977 fue elegida Madre General del Instituto. Durante su generalato fue beatificada su fundadora Ángela de la Cruz (noviembre de 1982).
Pese a que siempre desempeñó cargos importantes en su comunidad, la futura beata nunca se vanaglorió por ello: "Su ideal era siempre pasar sin hacer ruido, procuraba llamar la atención lo menos posible; no quiso nunca aparecer, buscaba siempre los puestos más bajos", dice el padre Ramírez, postulador de la causa. "Era la primera en tirarse al suelo para fregar"; "Estaba siempre al quite para hacer los trabajos más humildes, arremangándose con prontitud para lavar a los enfermos pordioseros, amortajar a los ancianos más pobres, bajando hasta las cuevas más recónditas de los que sufren, amiga del barro donde viven los pobres, de los bohíos de los marginados, de la gente solitaria, limpiando los servicios de la casa sin que las hermanas se percataran de ello", cuenta.
Una de sus principales virtudes fue la fidelidad al carisma iniciado por la fundadora, el cual vivió "no como una cansada repetición de fórmulas ensayadas, sino como un deseo de creatividad para ir al encuentro de las exigencias que el Señor le iba haciendo comprender". Para su postulador, una de las principales cualidades fue "su personalidad serena y jovial" la cual "contribuía a crear un clima de confianza y de comunión". Dones que iban acompañados de una intensa vida espiritual, "vivida con clara conciencia de la presencia de Dios y en la constante búsqueda de su voluntad, y alimentada en las fuentes de la oración y de la contemplación": "No nos permitamos el descanso, sigamos en la brecha", decía ella. "El amor a Jesucristo es nuestro ideal, y acudiendo constantemente a él su gracia nunca nos faltará".
En 1994 le fue diagnosticado un tumor maligno y tuvo que ser operada. "Afrontó la enfermedad con gran docilidad a la voluntad de Dios y con fortaleza de ánimo y durante cuatro años continuó generosamente con su actividad". Murió el 31 de octubre de 1998, y fue beatificada apenas 12 años más tarde, en 2010.
En noviembre de 2014 la Congregación para la Causa de los Santos aprobó un segundo milagro de sanación. En este caso se trató de un cofrade de la Macarena, que se recuperó milagrosamente tras doce días inconsciente.
La canonización tuvo lugar el 18 de octubre de 2015 en Roma, por el papa Francisco.5253 Fue canonizada junto con el beato Vicente Grossi y el matrimonio de los beatos Luis Martín y María Azélia. En la homilía de la misa de canonización Francisco dijo de la Madre María de la Purísima:
Santa María de la Purísima, sacando de la fuente de la oración y de la contemplación, vivió personalmente con gran humildad el servicio a los últimos, con una dedicación particular hacia los hijos de los pobres y enfermos. […]
El testimonio luminoso de estos nuevos santos nos estimulan a perseverar en el camino del servicio alegre a los hermanos, confiando en la ayuda de Dios y en la protección materna de María. Ahora, desde el cielo, velan sobre nosotros y nos sostienen con su poderosa intercesión.
(wikipedia,org)
Basado en el artículo de Carmen Elena Villa
fuente: Zenit.orgOración
Derrama, Señor, sobre nosotros el espíritu de tu sabiduría y amor con que llenaste a tu hija santa María Purísima de la Cruz Salvat Romero, para que, a imitación suya, te obedezcamos siempre con sencillez y te agrademos con nuestra fe y nuestras buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Fuente de la biografía: Evangelizo.org.