
Isabel nació hacia 1129 en Renania y a los doce años entró en el monasterio benedictino doble de Schönau, en la región de Nassau, donde hizo su profesión en 1147. Su hermano Egberto, que más tarde fue abad del mismo monasterio, se convirtió en su consejero y en el redactor de sus escritos.
A partir de los veintitrés años, Isabel tuvo experiencias místicas que ella misma narró: visiones, sobre todo durante la misa de los domingos y días de fiesta, mensajes que atribuía a un ángel o al santo del día, y también periodos de grave sufrimiento interior y tentaciones. Con ayuda de Egberto se recogieron en varios libros, entre ellos los Libros de las visiones y el Libro de los caminos de Dios, que contenía exhortaciones a la conversión dirigidas a distintos estados de la sociedad. Sus revelaciones sobre santa Úrsula y sus compañeras tuvieron gran difusión en la Edad Media, aunque hoy se leen como piedad de su época y no como historia. Mantuvo correspondencia con santa Hildegarda de Bingen.
Fue también maestra de las monjas de su comunidad y vivió con salud frágil y una penitencia rigurosa. Murió en Schönau el 18 de junio de 1164 o 1165. Nunca fue canonizada formalmente, pero su nombre figura en el Martirologio Romano, y es venerada sobre todo en la diócesis de Limburgo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.