Santa Hiltrudis (o Hiltruda) vivió en el siglo VIII en la región de Henao, en la frontera entre las actuales Francia y Bélgica. Era hija de Wiberto, un señor de la región, que junto con su esposa fundó el monasterio de Liessies, cerca de Avesnes, donde su hijo Guntrado vivió como monje.
Sus padres quisieron casarla con un noble, pero ella deseaba consagrarse a Dios y consiguió que le construyeran una pequeña celda junto a la iglesia del monasterio de su hermano. Recibió el velo de las vírgenes consagradas y vivió como reclusa, dedicada a la oración y a la penitencia, bajo la guía espiritual de Guntrado. Murió hacia finales del siglo VIII, joven todavía, con fama de santidad.
Su memoria se conservó en el monasterio de Liessies, que siglos después fue reformado por el abad Ludovico Blosio, uno de los grandes autores espirituales del siglo XVI. Se la recuerda el 27 de septiembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.