
Elzeario de Sabran, llamado también Eleazar, nació en 1285 en Provenza, en el sur de Francia, en una familia noble; su padre era conde de Ariano, en el reino de Nápoles. Muy joven fue casado con Delfina de Glandèves, también de familia noble. Según testimonios de la época, ambos decidieron de común acuerdo vivir en castidad dentro del matrimonio, algo poco frecuente pero no desconocido en la espiritualidad medieval. Los dos estuvieron muy vinculados a la Tercera Orden de San Francisco.
Elzeario administró sus feudos en Provenza, especialmente el castillo de Ansouis, y en el sur de Italia, y se distinguió por su justicia, su paciencia con quienes le ofendían y su caridad con los pobres y los enfermos, entre ellos los leprosos. El rey Roberto de Nápoles lo tuvo en gran estima: le confió la educación de su hijo Carlos y diversas misiones diplomáticas. En 1323 viajó a París como embajador para negociar el matrimonio del heredero con una princesa francesa, y allí murió el 27 de septiembre de ese año.
Fue sepultado en el convento franciscano de Apt, en Provenza. El papa Urbano V, que era su ahijado, lo canonizó en 1369. Delfina le sobrevivió casi cuarenta años: tras su muerte vendió sus bienes, vivió pobremente y murió en Apt en 1360; se la venera como beata. Ambos se recuerdan juntos como ejemplo de matrimonio cristiano dedicado al servicio de Dios y de los demás.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.