
Zacarías es uno de los doce profetas llamados menores del Antiguo Testamento. Vivió en Jerusalén después del destierro de Babilonia y comenzó a profetizar hacia el año 520 antes de Cristo, al mismo tiempo que el profeta Ageo. El pueblo judío había regresado a su tierra, pero el templo destruido por los babilonios seguía en ruinas y reinaba el desánimo.
Zacarías animó a los repatriados y a sus dirigentes, el gobernador Zorobabel y el sumo sacerdote Josué, a reconstruir el templo, y llamó a todos a convertirse de corazón y a practicar la justicia. El libro que lleva su nombre contiene una serie de visiones simbólicas sobre la restauración de Jerusalén y oráculos que anuncian un tiempo de paz para el pueblo de Dios. Los últimos capítulos, que muchos estudiosos atribuyen a autores posteriores, incluyen anuncios mesiánicos.
Uno de ellos presenta a un rey justo y humilde que llega a Jerusalén montado en un asno; los evangelios lo ven cumplido en la entrada de Jesús en la ciudad el Domingo de Ramos. Otros pasajes de Zacarías se citan también en los relatos de la Pasión. La Iglesia lo conmemora como santo del Antiguo Testamento.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.