
Fue uno de los más famosos monjes solitarios de la Tebaida, en Egipto. Desde muy joven se consagró a la práctica de la perfección cristiana.
Al saber que San Pacomio había fundado un estilo de vida especial, el cenobitismo, Teodoro se dirigió al desierto de Tabenna, y al poco tiempo San Pacomio lo consideró su brazo derecho y compañero de sus visitas a través de los monasterios distribuidos en la Tebaida.
Con el tiempo San Teodoro llegó a ser el abad de Tabenna. Murió el año 367.
Oración
Oremos
Tú, Señor, que concediste a San Teodoro el don de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de que, viviendo fielmente nuestra vocación, tendamos hacia la perfección que nos propones en la persona de tu Hijo. Que vive y reina contigo.
Fuente de la biografía: Evangelizo.org.