
San Sabas es uno de los grandes padres del monacato de Palestina. Nació en el año 439 en Mutalaska, en Capadocia, en el centro de la actual Turquía. De niño, por los problemas de su familia, quedó al cuidado de unos tíos que se disputaban sus bienes, y a los ocho años encontró refugio en un monasterio cercano. Hacia los dieciocho años marchó a Jerusalén y se puso bajo la guía de san Eutimio y de san Teoctisto, los monjes más respetados del desierto de Judea.
Tras años de vida solitaria, en el año 483 se estableció en una cueva sobre el barranco del Cedrón, y allí reunió a numerosos discípulos. Así nació la Gran Laura, hoy conocida como Mar Saba, que todavía existe. Una laura combinaba la vida de ermitaños, que vivían en celdas separadas durante la semana, con la reunión comunitaria para la liturgia del fin de semana bajo un mismo superior. Sabas fundó varias lauras y monasterios más, fue ordenado sacerdote y el patriarca de Jerusalén lo nombró responsable de todos los ermitaños de Palestina. Defendió con firmeza la fe del Concilio de Calcedonia y viajó dos veces a Constantinopla para interceder ante los emperadores por los cristianos de la región.
Murió en su laura el 5 de diciembre de 532, con noventa y tres años. Las normas litúrgicas de su monasterio influyeron profundamente en la liturgia bizantina. Sus reliquias, llevadas a Venecia en la Edad Media, regresaron a Mar Saba en 1965.
Oración
Oremos
Dios y Señor nuestro, que con tu amor hacia los hombres quisiste que San Sabas anunciara à los pueblos la riqueza insondable que es Cristo, concédenos, por su intercesión, crecer en el conocimiento del misterio de Cristo y vivir siempre según las enseñanzas del Evangelio, fructificando con toda clase de buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.