Rémi Isoré nació el 22 de enero de 1852 en Bambecque, en el norte de Francia. Estudiaba en el seminario para ser sacerdote diocesano cuando, en 1875, pidió ser admitido en la Compañía de Jesús. En 1882 fue enviado como misionero a China, a la misión jesuita del sureste de la provincia de Zhili, la actual Hebei, y fue ordenado sacerdote allí en 1886, el mismo día que su compañero san León Ignacio Mangin.
En 1900 estalló la rebelión de los bóxers, un movimiento hostil a la presencia extranjera que atacó con especial violencia a los misioneros y a los cristianos chinos. Cuando volvía a su puesto de misión, el padre Isoré se detuvo en el pueblo de Wuyi, donde se encontró con otro jesuita francés, Modesto Andlauer. El 19 de junio de 1900 los bóxers llegaron al pueblo y rodearon la capilla donde se habían reunido los cristianos.
Según los testimonios, los dos sacerdotes estaban rezando ante el altar cuando fueron asesinados. Murieron con ellos varios fieles de la comunidad. Rémi Isoré y Modesto Andlauer fueron beatificados en 1955 y canonizados por Juan Pablo II el 1 de octubre de 2000, junto con otros 118 mártires de China, cuya fiesta común se celebra el 9 de julio. Su memoria particular se recuerda el 19 de junio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.