
Modesto Andlauer nació el 22 de mayo de 1847 en Rosheim, en Alsacia, Francia. Ingresó en la Compañía de Jesús y, tras su ordenación sacerdotal, fue enviado como misionero a China, a la región de Zhili, en el norte del país, donde trabajó durante dos décadas. Su compañero de martirio, Remigio Isoré, había nacido en 1852 en Bambecque, en el norte de Francia, y también era jesuita y misionero en esa región.
En 1899 y 1900 se extendió por el norte de China la rebelión de los bóxers, un movimiento que atacaba violentamente a los extranjeros y a los chinos cristianos, considerados agentes de la influencia occidental. Decenas de miles de católicos y protestantes murieron en aquellos meses. Los dos misioneros se encontraban en la aldea de Wuyi cuando supieron que los bóxers se acercaban. El 19 de junio de 1900 se refugiaron en la capilla y se arrodillaron a rezar ante el altar. Los rebeldes forzaron la puerta y los mataron allí mismo a golpes de lanza.
Fueron beatificados en 1955 y canonizados por Juan Pablo II el 1 de octubre de 2000, dentro del grupo de 120 mártires de China encabezado por Agustín Zhao Rong, en el que figuran misioneros extranjeros y, sobre todo, numerosos fieles chinos. La memoria común de los mártires de China se celebra el 9 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.