
San Rainaldo nació a mediados del siglo XII en el castillo de Postignano, cerca de Nocera, en Umbría, en el centro de Italia, en una familia noble. Como heredero del feudo familiar estaba destinado a una vida de poder, pero renunció a ella para dedicarse a Dios. Tras un tiempo de vida retirada, ingresó en el monasterio camaldulense de Fonte Avellana, en las Marcas, una comunidad de monjes que unía la vida en común con largos periodos de soledad y oración.
Allí destacó por su piedad y su austeridad, y llegó a ser prior del monasterio. Hacia 1213, con el apoyo del papa, fue llamado a ayudar en el gobierno de la diócesis de Nocera y después fue nombrado su obispo. En su nuevo cargo conservó el estilo de vida de un monje: sencillez, oración, penitencia y gran cercanía a los pobres.
Su episcopado fue breve, pues murió el 9 de febrero de 1217, con fama de santidad. El pueblo lo veneró enseguida como santo, y su culto se mantuvo a lo largo de los siglos. En el siglo XV sus restos fueron trasladados a la nueva catedral de Nocera Umbra, cuyo nombre quedó unido al suyo. Es patrono de Nocera Umbra y de su antigua diócesis.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.