Ansberto fue un personaje destacado del reino franco en la segunda mitad del siglo VII, en la época de los reyes merovingios. Nacido en una familia noble, fue canciller en la corte del rey Clotario III, puesto de gran responsabilidad en la administración del reino.
Abandonó la vida de corte para hacerse monje en la abadía de Fontenelle, en Normandía, fundada por san Wandrilo, y llegó a ser su abad. Hacia el año 684 fue elegido arzobispo de Rouen, sucediendo a san Audoeno. Durante su episcopado se preocupó por la vida de la Iglesia de su diócesis y reunió un sínodo en la ciudad. Por razones políticas que no se conocen bien, Pipino de Heristal, mayordomo de palacio y verdadero hombre fuerte del reino franco, lo destituyó y lo desterró a la abadía de Hautmont, en el Henao, en el actual norte de Francia.
Allí vivió sus últimos años como monje y murió hacia el año 695. Su cuerpo fue trasladado poco después a Fontenelle, donde se le veneró como santo. Su vida refleja las tensiones entre la Iglesia y el poder político en el reino de los francos de finales del siglo VII, y su memoria se conserva en la archidiócesis de Rouen y en la abadía de Saint-Wandrille.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.