
Onésimo es el esclavo cristiano por el que san Pablo escribió la breve carta a Filemón, incluida en el Nuevo Testamento. Era siervo de Filemón, un cristiano acomodado de Colosas, en Frigia, en cuya casa se reunía la comunidad local. Por motivos que la carta no detalla, Onésimo huyó de su amo, quizá después de causarle algún perjuicio, y llegó hasta donde se encontraba Pablo, que estaba entonces preso.
Pablo lo acogió, lo condujo a la fe y lo llamó «mi hijo, al que engendré en la prisión». Jugando con el significado de su nombre, que en griego quiere decir «útil», escribe que antes no había sido útil a su amo, pero que ahora lo sería para ambos. El apóstol lo devolvió a Filemón con la carta, en la que le pide que lo reciba no ya como esclavo, sino como hermano querido. La carta a los Colosenses menciona también a Onésimo como «hermano fiel y querido», enviado junto con Tíquico.
La tradición posterior le atribuye una vida apostólica y lo identifica con un Onésimo obispo de Éfeso al que se refiere san Ignacio de Antioquía a comienzos del siglo II, aunque no es seguro que se trate de la misma persona. Otras tradiciones hablan de su martirio en Roma o en Asia Menor. Las Iglesias orientales lo veneran como uno de los setenta discípulos y su memoria se celebra el 16 de febrero.
Oración
Oremos
Confesamos, Señor, que sólo tú eres santo y que sin ti nadie es bueno, y humildemente te pedios que la intercesión de San Onésimo de Bizancio venga en nuestra ayuda para que de tal forma vivamos en el mundo que merezcamos llegara a la contemplación de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Calendario de fiestas marianas: Nuestra Señora de la Espina, Chalons-sur-Marne, Francia (Siglo 19)
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.