
Justino de Jacobis nació el 9 de octubre de 1800 en San Fele, en la región italiana de Basilicata. Ingresó en la Congregación de la Misión, fundada por san Vicente de Paúl, y fue ordenado sacerdote en 1824. Durante quince años trabajó como predicador y superior en el sur de Italia, hasta que en 1839 fue enviado como prefecto apostólico a Etiopía.
En Etiopía la mayoría de los cristianos pertenecían a la antigua Iglesia ortodoxa del país, y los intentos de misión de siglos anteriores habían dejado un recuerdo amargo. Justino adoptó un estilo completamente distinto: aprendió la lengua, adoptó las costumbres locales, respetó la liturgia y las tradiciones etíopes y se presentó como un hermano dispuesto a servir. Se dedicó especialmente a la formación de un clero etíope y abrió un seminario. En 1849 fue consagrado obispo en secreto y nombrado vicario apostólico.
Sufrió persecución por parte de algunas autoridades civiles y religiosas, fue encarcelado y desterrado, y pasó sus últimos años como misionero itinerante en condiciones muy duras. Murió agotado el 31 de julio de 1860 en el valle de Alighede, en la actual Eritrea. Fue beatificado en 1939 y canonizado por Pablo VI en 1975. Es muy venerado por los católicos de Etiopía y Eritrea.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.