San Jocundo de Aosta
Santo

San Jocundo de Aosta

Se celebra el 30 de diciembre

San Jocundo fue obispo de Aosta, en los Alpes del noroeste de Italia, a comienzos del siglo VI. La ciudad, la antigua Augusta Pretoria romana, situada en un valle de paso entre Italia y la Galia, había recibido pronto el cristianismo. Según las listas episcopales, Jocundo sucedió a san Grato, patrono de la ciudad, y fue uno de los primeros obispos de la sede.

Por la lejanía en el tiempo y la escasez de documentos, apenas se sabe nada de su vida. El único dato seguro es que participó en los sínodos que se celebraron en Roma en los años 501 y 502, convocados en tiempos del papa Símaco, en un momento de fuertes tensiones en la Iglesia romana a causa de una elección papal disputada. Su presencia en aquellas asambleas muestra que la diócesis de Aosta estaba ya bien integrada en la vida eclesiástica de Italia.

Aosta conserva la memoria de varios santos de aquellos primeros siglos, como san Grato y el ermitaño san Urso, y entre ellos se cuenta también a Jocundo. Su culto es local y se celebra el 30 de diciembre. Su caso es representativo de tantos obispos de la Antigüedad tardía que sostuvieron a sus comunidades en tiempos difíciles y de los que solo queda el nombre y algún rastro documental.

Biografía: redacción de Misa de Hoy.

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