
Eugenia Ravasco nació en Milán en 1845, en una familia acomodada de banqueros. Perdió a su madre siendo niña y, tras la muerte de su padre, se crió en Génova al cuidado de unos tíos. Desde su primera comunión mostró una profunda devoción a la Eucaristía y a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, rasgos que marcarían toda su espiritualidad.
Rechazó un matrimonio ventajoso que su familia le proponía y decidió dedicar su vida y su herencia a los demás, sobre todo a la educación cristiana de las niñas y jóvenes de los barrios pobres de Génova. En 1868 fundó el Instituto de las Hijas de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, dedicado a la enseñanza y a la formación humana y religiosa de la juventud. Abrió escuelas, catequesis y obras para mujeres, a pesar de las críticas de su ambiente social y de las dificultades de una época poco favorable a la Iglesia en Italia.
Murió en Génova el 30 de diciembre de 1900. Juan Pablo II la beatificó en 2003. Su congregación continúa hoy su labor educativa en Italia y en otros países de Europa, América y África, y la recuerda como una mujer que entendió la educación como una forma concreta de caridad.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.