Eustracio, llamado el Taumaturgo, fue un monje bizantino del siglo IX. Lo que se sabe de él procede de las breves noticias de los menologios, los antiguos santorales de la Iglesia griega. Según ellas, era natural de una aldea de Bitinia, en el noroeste de Asia Menor, y fue educado piadosamente por sus padres. Hacia los veinte años dejó su casa a escondidas para hacerse monje en el monasterio de Agauros, en la región del monte Olimpo de Bitinia, uno de los grandes centros monásticos del Imperio bizantino; el monasterio había sido fundado por parientes suyos.
Su vida coincidió con la segunda etapa de la crisis iconoclasta, en la que varios emperadores prohibieron la veneración de las imágenes y persiguieron a los monjes, sus principales defensores. Eustracio tuvo que abandonar el monasterio durante esos años, pero regresó cuando, en 843, se restableció el culto de los iconos, y más tarde fue elegido abad. Gobernó la comunidad con fama de santidad y austeridad.
Murió muy anciano, en la segunda mitad del siglo IX, en el mismo monasterio. Los relatos le atribuyen numerosos prodigios, de donde procede su sobrenombre de «Taumaturgo», es decir, obrador de milagros. Es venerado sobre todo en las Iglesias de tradición bizantina, que lo cuentan entre los monjes que preservaron la vida monástica en aquella época difícil.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.