San Eleuterio es un mártir de Nicomedia, la ciudad de Asia Menor, cerca de la actual Izmit, en Turquía, que fue residencia del emperador Diocleciano y uno de los principales escenarios de la gran persecución de comienzos del siglo IV. Lo único que se sabe con seguridad de él es su nombre y el lugar donde dio testimonio de su fe: aparece en un antiguo calendario sirio del siglo V, del que pasó a los martirologios latinos.
Con el paso del tiempo, la falta de datos se suplió con relatos legendarios. Durante siglos se le presentó como un soldado acusado falsamente, junto con muchos otros cristianos, de haber provocado el incendio del palacio imperial de Nicomedia, y se describieron con detalle sus tormentos. Los estudios modernos han mostrado que esa conexión con el incendio no tiene fundamento, y el Martirologio Romano actual se limita a recordarlo como mártir de Nicomedia.
Su caso ilustra bien la situación de muchos mártires antiguos: la comunidad cristiana conservó con fidelidad su nombre y la memoria de su muerte por Cristo, aunque no los detalles de su vida. Nicomedia vio morir a numerosos cristianos en aquellos años, cuando se destruyeron iglesias, se quemaron libros sagrados y se exigió a todos sacrificar a los dioses. Se le recuerda el 1 de octubre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.