
Dominguito del Val es un niño venerado en Zaragoza desde la Baja Edad Media. Según la tradición local, nació en la ciudad hacia 1243, hijo de un notario, y servía como infante de coro o monaguillo en la catedral de La Seo, donde aprendía canto y primeras letras. Esa tradición afirma que en 1250, cuando tenía unos siete años, desapareció al volver de la catedral y fue encontrado muerto, y atribuye el crimen a miembros de la comunidad judía de la ciudad, que lo habrían crucificado.
Los historiadores consideran este relato sin fundamento. No existen documentos contemporáneos de los hechos: las primeras noticias escritas son muy posteriores y la narración repite el esquema de las llamadas acusaciones de crimen ritual, falsas imputaciones que se difundieron por Europa en la Edad Media y que causaron persecuciones y matanzas de judíos. Por ese motivo, el culto de Dominguito no figura en el Martirologio Romano, y la propia Iglesia ha rechazado en el siglo XX ese tipo de acusaciones contra el pueblo judío.
A pesar de ello, la devoción popular se mantuvo en Zaragoza, donde se le tiene por patrono de los monaguillos y de los infantes de coro. En la catedral de La Seo existe una capilla dedicada a él. Su figura es hoy recordada sobre todo como parte de la historia religiosa de la ciudad, y su caso se cita a menudo como ejemplo de cómo los prejuicios antijudíos se mezclaron con la devoción en la Europa medieval.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.